Compartimos el mismo cielo, compartimos el mismo anhelo, compartimos el mismo tiempo y el mismo lugar, fuimos parte de la misma historia, íbamos en distintas prepas (y por eso nos conocimos). Yo siempre le fui al Lux y tú los tuviste que apoyar...
Estoy en León en mi cama aún. No tengo sueño, no tengo hambre y no tengo ganas de hacer nada. No sé ni siquiera cómo debo sentirme. Ya lloré hasta que mis ojos no pudieron exprimir una lágrima más. Ya hablé contigo, ya nos quedó claro que no es falta de amor, ya hasta me siento tranquilo y con la esperanza de que todo se va a normalizar. Es cuestión de tiempo. Aunque también tengo mucho miedo, mucha nostalgia de todo lo que construimos juntos y hoy parece derrumbarse, mucha melancolía de todos los momentos en los que me hiciste sentir completo siendo yo mismo.
Eres lo más puro que he sentido. Eres lo mejor que me ha pasado, has sido mi vida entera estos últimos dos años y ya desde hace unos más me quitaste el sueño varias veces. De pronto todo se ha ido, como un sueño maravilloso del que despiertas sin saber que no era realidad. Me hiciste vivir un sueño. Ya tenía mi vida planeada, toda en torno a ti...
El destino nos juntó de nuevo, cuando pensé que nunca te volvería a ver. Es tan obvio que somos el uno para el otro. Pero hoy es el destino quien se encarga de separarnos. No podemos vernos, cuando estamos juntos todo es tan perfecto y tan mágico como lo fue desde el primer día, pero cuando no, la frustración crece más que la relación, todo es un infierno de impotencia por querer estar cerca y no poder. Si estuviéramos juntos ni siquiera pensaríamos en esto y ayer que nos vimos lo comprobamos...
Lo que más coraje me da es que todos siempre tuvieron razón: "Algún día van a terminar, el amor de lejos es muy complicado, ella es doctora y no van a poder, tarde o temprano se va a acabar". Otra vez pequé de inocente y creí que con el amor que ambos sentimos bastaría. Si no fuera por ese amor no hubiéramos llegado hasta donde estamos, pero al parecer ya no es suficiente. Necesitamos convivir y no podemos. La relación ya no se puede seguir construyendo, ni seguir creciendo por teléfono o por skype. Pensé que les iba a callar la boca a todos. De verdad me la creí.
Tienes tus dudas, la relación necesita un respiro, tú necesitas tiempo para tu carrera, yo necesito empezar a buscar mi sueño profesional. Yo siempre fui una lacra y tú eres el cuadro de honor. Necesitamos vernos diario y no se puede. Necesito ganar dinero y hacerme de una estabilidad económica, para que cuando vuelvas yo tenga algo que ofrecerte, y entonces si, la relación sólo dependa de tú y yo, y ya no haya distancia y te pueda ver todos los días. Espero que Dios se esté riendo muchísimo de nosotros allá arriba: "Tan frustrados y ni siquiera se imaginan la sorpresa que les tengo preparada". Digo, ya van dos veces que el destino se encarga de ponernos en el mismo camino. La tercera es la vencida, espero.
Encendimos el mismo fuego, competimos en el mismo juego, compartimos el mismo amor y el mismo dolor.
Acuérdate de la primer plática en Chapultepec, de las caminatas por Colomos, donde odié a los caballos. De cuando nos quedamos recostados en el pasto del Metropolitano, viendo las nubes pasar, hasta que nos dimos cuenta que ya nos había recogido el camión de la basura. Acuérdate que I don't wanna miss a thing y que bailaría como James por ti. Acuérdate que Tonight, Tonight the indescribable moments of your life y cuando la vamos a bailar. Acuérdate de los desayunos en El Cafeto, acuérdate de todos los parques, acuérdate de La Jijurria, acuérdate de tu cumpleaños y la plática en el honguito de agua, acuérdate de las fiestas familiares, acuérdate de cuando eras sidosa y tenías Hepatitis C, acuérdate de los primeros días, acuérdate de ayer cuando nos despedimos...
Siempre pensé que podía fracasar en todo en la vida. Tal vez no tener el empleo que me hiciera más feliz, no cumplir mis metas más ambiciosas, no tener el dinero para irme de vacaciones cada vez que quisiera... pero no iba a fallar en mi vida sentimental. Me iba a casar con el amor de mi vida e íbamos a formar una familia feliz, estable y unida. No voy a fallar Villaseñor. Voy a ir por ti otra vez.
Sólo me queda agradecerte, porque me diste los dos años más increíbles de mi vida. Si esto no fue amor real, si esto no fue ser almas gemelas, entonces sinceramente no sé qué pueda ser. El simple hecho de estar a tu lado, de ver tus ojos, tu sonrisa, de sentirte apretada contra mí, me hacía sentir que flotaba. Que el mundo corra, que yo me quedo congelado aquí, en este mar de electricidad. Desde la primer semana que te fui a ver me quedé perdido en tu mirada. Mientras más te conocí más me gustaste. Me niego a que todo termine aquí.
La historia de los atunes, de nuestro amor con todas las coincidencias y locuras para que estuviéramos juntos, o ya no la escribiré nunca porque será una prueba de que un día lo tuve todo y lo perdí, o le voy dando prisa, porque en lugar de 500 páginas van a ser 700, donde las últimas 200 narrarán cómo es que nos volvimos a encontrar. Creo que le iré dando prisa. Me pregunto qué dirán esas últimas páginas. Después de todo la canción de Dakota si se convirtió en mi canción: "I wonder if we'll meet again and talk about life since then, talk about why did it end. You made me feel like the one." Ojalá que se dé ese reencuentro y nos demos cuenta que nos tenemos que dejar de tonterías y estar juntos de nuevo. Y si no se da, pues a forzarlo.
Quieres que conozcamos a otras personas, que no nos cerremos a la costumbre. Dices que las cosas caen por su propio peso y que si al final somos el uno para el otro y somos valientes, vamos a estar juntos. Eso me deja no tan intranquilo, pero a la vez me aterra el sólo pensar que puedas encontrar a alguien mejor que yo. Debe haber muchos de esos allá afuera. Sólo espero que te des cuenta que nadie te va a amar más que yo y que no me puedes quitar mi sueño de hacerte feliz.
Sé feliz mientras por tus propios medios Villaseñor, vive lo que tengas que vivir, piensa todo lo que tengas que pensar en mi ausencia. Voy a volver por ti, cuando sea prudente, cuando tenga algo que ofrecerte. Mientras tanto cuídate, y que te bendiga Dios. No hagas nada malo que no hiciera yo. No olvides quien eres, que por eso te amo tanto y no dejes que nunca nadie te lastime. La vida nos jugó una broma y el destino trazó el camino, para que otra vez te vuelva a buscar.
Las piedras rodando se encuentran y tú y yo algún día nos habremos de reencontrar... Dejemos fluir la vida.
De alguna forma pensé este escrito mil veces, mientras hablábamos, mientras iba en el camino de regreso. Siempre es mejor en mi cabeza que cuando lo escribo. ¿Será que como tú, aprendí a bloquearme para no lastimarme? Te amo, aunque ya no tenga el título nobiliario. ¡Y disfruta tus últimos años de libertad, que el próximo reencuentro es con anillo y de más de $20 pesos!

3 comentarios:
si te digo que llore, me crees? te extraño mucho amigo, ahora me gustaria abrazarte.
Gracias amiga, yo también te extraño y no sabes el gusto que me da que me sigas la pista aún. Me sorprendió mucho que te metieras al blog, muy buena sorpresa :) Te quiero mucho y me gustaría recibir ese abrazo. Un saludo pelotudaaaaa!
No manches waw soy tu fan y asi bye
Publicar un comentario