miércoles, 23 de julio de 2008

Mi último día de chavitud




Hoy es mi último día entero de chavitud. Mañana cumpliré 20 y tendré que dejar de ser el bromista e inmaduro que procuro ser (Ja, sabemos que no. Un día traté de ser serio 15 minutos y por poco me muero). Adios a los "diecis".

Bueno ya en serio: Esto de crecer y de hacerme viejito me ha puesto a pensar muchas cosas. Conforme pasa el tiempo las personas cambiamos. Se supone que adquirimos experiencia en la escuela de la vida, nos caemos, nos levantamos, nos volvemos a caer y a levantar, y esto a su vez, causa que veamos las cosas desde un punto de vista distinto. Que cambiemos nuestra forma de pensar (Que maduremos [¡que feo se oye!]).

Los últimos 3 años han pasado demasiado rápido. El último año de prepa, el año en el extranjero y el primer año de universidad. Me he caído como nunca antes, y me he sabido levnantar como nunca creí que fuera capaz. Me he conocido más a mi mismo, e incluso he llegado a valorarme más.

Me gusta ser quien soy y estar rodeado de las personas que me rodean. Veo con nostalgia los recuerdos de años anteriores, y extraño a muchas personas con las que ya no coincido, pero también disfruto al máximo cada día de mi vida en estos momentos, y espero ansioso el día de mañana.

Es increíble la cantidad de personas que conocí y con las que conviví estos 3 años. La cantidad de lugares que visité, la cantidad de golpes que me dio la vida y sobretodo la cantidad de momentos gratos, que no cambiaría por nada.

Hace 3 años todavía era un niño asustado de acercármele a las niñas (bueno todavía, pero ya no tanto Jajaja).
Hace 2 años no me hubiera imaginado estando solo en una ciudad que no es la mía, y menos pagándome viajes con mi propio dinero.
Hace 1 año no sabía que los amigos de la universidad también son para toda la vida...

A veces tengo miedo de cambiar y de que pase el tiempo, porque en estos instantes me encuentro bien y soy feliz. Después volteo hacia atrás, y me doy cuenta de que hace 3 años no estaba mejor, ni era más feliz, ni menos feliz. Simplemente estaba bien y era feliz, pero de una forma distinta.

Cada etapa de la vida tiene lo suyo, y hay que aprender a disfrutarlas sin esperar a que sean iguales o mejores que las anteriores. Simplemente son diferentes y cuando llegan las tienes que aprovechar, porque cuando se van ya no regresan.

En serio no podría escoger entre uno de estos 3 años. Fueron tan diferentes entre ellos, tan buenos y peculiares cada uno, y tan llenos de todos ustedes, que mejor prefiero no compararlos, y simplemente presumir que soy viejito, pero tuve una juventud muy bien vivida. (Y que según todos los vendedores de Auto Ventas, apenas comienza).

Gracias a todos los que estuvieron conmigo alguno de estos 3 años (o los 3). Son lo máximo y gracias a ustedes, hoy soy quien soy (¡y no les estoy echando la culpa!). Jajaja

Mañana ya seré un viejito, pero no tengo miedo... Ustedes estarán ahí conmigo (¡más les vale jijos!). Jajaja

¡Saludos a todos! Los quiero rete harto.

PD: Crecer no significa convertirse en un amargado.

PD2: Un día le dije a Ana Luisa que antes de ser viejito (cumplir 20), iba a escribir un libro, para dejar un legado de mi juventud. Poco tiempo después me di cuenta de la estupidez que había dicho, y me propuse a hacer los proyectos y a acabar las cosas a su debido tiempo.

El libro lleva 48 páginas y ya no me gustó, pero este blog lleva más de 200 y me gustan todas y cada una de ellas.
Aquí, en este blog, está el legado que dejé en mi juventud, y que ustedes me ayudaron a dejar, con sus comentarios, sugerencias, visitas y mentadas de madre.

Thank you!