jueves, 11 de mayo de 2017

El retorno del niño infumable




Hace algunos años, Xavier Velasco vino a la Feria del Libro de León por primera vez (al menos por primera vez desde que lo conozco). Como en ese entonces él no había culminado su último trabajo, habló de lo que el público le preguntó, principalmente de su libro laureado "Diablo Guardián". Al final de la charla se tomó el tiempo de firmar los libros de sus lectores y posar con ellos para las obligadas fotos.

Esperé más de una hora para poder platicar con mi ídolo. Cuando llegó mi turno, me presenté con mi ejemplar de "Este que ves" en mis manos y le confesé que a mí me había gustado más ese libro. Él se me acercó, como a punto de revelar información confidencial, y me confesó que a él le gustaba que la gente prefiriera ese libro, porque le había costado mucho más trabajo escribirlo, ya que hablaba de su propia infancia.

Acto seguido, me firmó mi libro con esta hermosa dedicatoria: "Para Macu, quien seguramente también fue un niño infumable".

Tiempo después cometí el gravísimo error de prestar mi ejemplar más preciado. Sí, el firmado y dedicado con tanto tino, y por supuesto nunca lo recuperé. Resignado compré otros dos ejemplares, uno para prestarlo (porque todo el mundo debería leer ese libro) y otro para no prestarlo. ¡NUNCA!

El fin de semana pasado, después de la larga ausencia anteriormente mencionada, Xavier regresó a León para presentar "Los años sabandijas", un libro divertidísimo situado en el México de los años ochenta. De nuevo se tomó el tiempo de entablar conversación con sus lectores al final de la charla, y aproveché para contarle la sandez que cometí y para recordarle el contexto del preciado autógrafo extraviado.

Se tomó unos segundos para pensar la dedicatoria, al tiempo que reconoció que él una vez le prestó a una novia un libro firmado por Vargas Llosa y tampoco lo recuperó. Me sentí más tranquilo de no ser el único en cometer ese tipo de aberraciones. Sonriente, me firmó mi imprestable con una nueva dedicatoria, me lo devolvió y después de un cálido abrazo me dijo:

-“Sí lo vuelves a perder me avisas Macu, y yo te lo vuelvo a firmar”.

¡Tipazo!

“Para Macu que "perdió" este libro, seguramente por venganza de Violetta“.  Xavier Velasco

viernes, 20 de enero de 2017

Porz Goret en León

Porz Goret (Guitar Cover) - Algo sobre Alicia from Cristián Macouzet on Vimeo.

-Porz Goret es una playa en la isla de Ushant al sudoeste del Canal Inglés. Pertenece a Bretaña, Francia y se localiza en la región tradicional de León (o sea que la canción siempre fue de origen leonés).

Cuando me enteré del concurso, más que querer ganar un piano, mis entrañas me exigieron filmar algo para vestir de imagen esa música gloriosa, y este era el pretexto perfecto. La música de Yann siempre ha tocado fibras muy sensibles en mí. Bastan tres notas para sacarme de cualquier actividad que esté realizando, y perderme en lo más profundo de mi interior, fuera de cualquier tiempo y espacio.


Su música es la quietud y la conmoción. Es el impulso de irte y el anhelo de quedarte. Es la melancolía que envuelve los tiempos felices. Es el quiebre del alma y el aire que nutre. El vacío en el estómago y el corazón rebosante.


Mientras la música suena, el Sol se oculta. Y pareciera que una hora se esfumó en cinco minutos.Y pareciera que un momento se congeló para el resto de los días.



--------------------------------------------------------------------


Apenas me enteré de que nuestro video ganó el 9no lugar de mejor interpretación. ¡Se siente bien bonito! 




sábado, 24 de diciembre de 2016

La puerta cerrada



Este año se cumplieron 10 vueltas al Sol desde que este espacio fue creado. Evidentemente, las redes sociales y la falta de publicaciones de un servidor hicieron que poco a poco se fueran perdiendo los seguidores, pero no veo esto como algo malo, sino como una transformación que ya desde sus inicios yo había predicho, y que ayuda a que este sea un espacio más privado, en un mundo donde ya todo es efímero y viralizado. No quería perder la oportunidad de recordar que durante diez años este espacio tan íntimo me ha hecho reír, compartir, alegrarme y hasta recordar y vislumbrar las diferentes etapas de nuestra vida y cómo hemos crecido a lo largo del tiempo, sin perder nuestra esencia. Gracias a todos los que forman parte de este lugar tan personal y sagrado para mí, con sus comentarios, reflexiones y hasta con sus insistencias de que escribiera un nuevo post. Les dejo este regalito, para que no digan que en 2016 no escribí nada.





The Closed Door es un cortometraje que escribí y dirigí en Vancouver, para el segundo parcial (favor de ver el corto antes de proseguir la lectura. Tiene la opción de poner subtítulos en español). El crew aún era joven y algo novato (por supuesto me incluyo), pero las ganas y la disposición sacaron adelante 12 cortometrajes filmados en 6 días. Lo que significa que sólo tuve 6 horas para la filmación de éste. Ya a dos años de distancia puedo afirmar que este fue el trabajo que más me gustó de todos los que dirigí en Vancouver, y sin embargo, por falta de recursos y por wey (principalmente por wey), nunca lo mandé a ningún festival. De hecho hasta hace un par de días estaba olvidado en alguna carpeta de mi disco duro. Lo volví a ver y decidí que era mejor compartirlo, aunque fuera en YouTube, y relatarles de dónde salió esta historia.

En primer lugar quiero contar que me sentí muy sorprendido al ver las diferentes reacciones de mis compañeros de clase cuando vieron el corto terminado. La mayoría estaban seguros de que esto era una dura crítica a la Iglesia y ¡estaban de acuerdo! Debo aclarar que soy creyente, pero hace mucho que dejé de ser el católico que la Iglesia nos pide ser. 

Efectivamente no estoy de acuerdo en muchas cosas con la Iglesia, pero el mayor acercamiento que he tenido a ésta ha sido a través de los Padres Jesuitas, personas a quienes admiro y de las que he aprendido muchísimo, y pensando en ellos escribí la línea "The lifestyle of a Priest is not easy (El estilo de vida de un Sacerdote no es fácil)". Así que mi corto no era una crítica flagrante y directa, o al menos esa no fue la intención, ni de donde surgió la idea. Todo es mucho más sencillo y lo explicaré de la forma en que se los expliqué a mis talentosísimos actores Dave y Laura.

En primer lugar lo hice de una Iglesia, porque todos los cortos tenían que ser filmados en el mismo set que construimos entre todos, un "Religious Room". Ya era solo cuestión de insertar personajes en ese ámbito, con los que me pudiera identificar y que hablaran de alguna problemática real, como la inclusión de personas con discapacidad y la equidad de género.

Isaac soy yo. Isaac es Cristián Macouzet, puesto en otro contexto y en otra situación. Isaac también eres tú que lees esto. Isaac es cualquier persona que desea algo con todas sus fuerzas y que la sociedad, o la vida, o cualquier situación, se lo ha negado rotundamente. El mayor anhelo de Isaac es ser sacerdote (o eso cree él). 

Se le cae el mundo a pedazos cuando Diane le anuncia que la Iglesia no lo va a aceptar, como a todos se nos ha caído el mundo a pedazos cuando nos dicen que no podemos estudiar cine, o que el "amor de nuestra vida" ya no nos quiere en su vida, o que no somos suficientemente buenos para algo, o cualquier otra injusticia que este mundo ingrato nos haya plantado.

Es ahí donde llega Diane, que representa a los amigos entrañables, a la pareja, a la persona que te conoce mejor que nadie y que siempre ha estado ahí. Diane representa a la persona que también ha sido víctima de las injusticias (a veces peores), pero que encontró otra manera de seguir luchando, de hacer las cosas diferentes para que no le puedan decir "no". Diane encontró la forma de cumplir sus sueños a pesar de que no fue como siempre lo había imaginado. Ella es la que finalmente hace entender a Isaac que no hace falta ser sacerdote para seguir a Dios.

A lo largo de mi vida Diane han sido todos ustedes, los que en mis ratos más amargos han sabido levantarme la cara y hacerme sentir capaz de enfrentar cualquier reto. Los que han estado al pie del cañón, los que han luchado codo a codo, los que han brindado un consejo o una palabra de aliento.

Espero yo también haber sido su Diane alguna vez, y seguir siéndolo cuando lo necesiten.

Les deseo un excelente año y que todos sus sueños se cumplan, aunque algunas puertas estén cerradas. "You just have to find another way".


jueves, 20 de agosto de 2015

Llenando el tanque




La semana pasada me invitaron a participar como acompañante de Experiencia Rural del Lux.  La noticia me emocionó, porque yo pensé que mi ciclo como "acompañante Lux" había culminado. Nunca me imaginé que vivir esta experiencia nuevamente, ahora como acompañante, me fuera a llenar tanto.

Siendo honesto, me sentí atemorizado cuando me di cuenta de que fue hace 11 años que yo viví esta aventura como alumno, y de que los estudiantes de los que estaba a cargo pertenecían a la última generación del milenio. Sin embargo, ese miedo se esfumó pronto al darme cuenta de la buena disposición de los muchachos por vivir la experiencia y sacarle el mayor provecho.

Al convivir con ellos recordé muchas de las preocupaciones que yo tenía a esa edad, de la forma de pensar y hasta del cotorreo que manejábamos. Me di cuenta de que sí he crecido, y me sentí viejo. También me di cuenta de que aún conecto con los chavos, y no me sentí tan joven, pero sí aliviado, porque ahora mi edad y mi experiencia iban a ser una herramienta útil de acompañamiento y no un impedimento de comunicación.

Quedé sorprendido con la disposición de los jóvenes de trabajar, de ayudar a las familias que los recibieron y de agradecer todo lo que tienen. Fue un verdadero privilegio atestiguar la evolución que tuvieron durante la semana, porque como se los dije a ellos desde el principio: "Experiencia Rural te cambia la vida", y a mí me cambió la vida nuevamente, al ver su crecimiento y las conclusiones a las que llegaban con el paso de los días.

Me cambió la vida de nuevo, porque pude valorar otra vez los privilegios de los que gozo desde que nací, el arduo trabajo de mis padres por darme lo mejor y las oportunidades que me ha brindado la vida. Recordé la sencillez de la gente del campo. Su forma de vida sin complicaciones, donde son felices con lo que tienen y donde se ríen de lo que parecieran problemas monumentales. La fe ciega en situaciones adversas y la unión familiar sobre todas las cosas. El desprendimiento absoluto de lo material y la generosidad de dar todo lo que tienen para que sus invitados se sientan como en casa. Un verdadero ejemplo a seguir en todos los sentidos.

Pero en esta ocasión, además de agradecer y recordar eso que ya había vivido más de una década atrás, agradezco que el Lux y mis queridos "experiencios" confiaran en mí y me abrieran las puertas para guiar uno de los eventos más importantes de sus vidas. Me llenó de satisfacción ver que hay esperanza en las nuevas generaciones, pues a pesar de todos los cambios tecnológicos y sociales, aún son capaces de entregarse al máximo, de hacer tareas que no les gustan, o que son pesadas, o que no habían realizado nunca en su vida. Aún son capaces de reflexionar, de colaborar y de abrir su mente y su corazón a otras realidades.

No acabaré de agradecer esta hermosa semana y todas las pequeñas vivencias que la conformaron: Las pláticas con las familias. Las recuperaciones con los alumnos. Las caminatas por el cerro forrado de verde. La noche tranquila y llena de estrellas. El Hat-trick en la cascarita. Las tortillas recién salidas del comal. La corriente fresca del arroyo. Los bombones "charrangados" en la fogata. Las carretillas al tope de leña. Las manos ampolladas. Las vacas comiendo quelite. Las nieves de $5 pesos 3 bolitas. Los cantos de misa con coreografía incluida. El sol escondiéndose tras las montañas y pintando las nubes de morado...


"Experiencia Rural me llenó el tanque durísimo" tuve que escribir en mi libreta después de un hermoso día en la Comunidad del Cañón.

¿Y cómo no me lo iba a llenar? Si me tocó el mejor equipo, en la mejor comunidad y con las mejores familias.

lunes, 19 de mayo de 2014

Yo vi jugar al León de Matosas

-"Las pasiones no se controlan, se les da sentido". Carlos Flores Montúfar
-"¿Qué vas a saber de sufrimiento si nunca perdiste una Final de Ascenso?" Cristián Macouzet

Aún recuerdo cuando León se encontraba sumido en la terrible División de Ascenso. Perder una Final comenzaba a hacerse costumbre y me preguntaba con angustia si alguna vez volvería a ver a mi equipo en Primera División. La verdad es que nunca perdí la fe y hasta ejecuté las apuestas más "estúpidas" y arriegadas afirmando que León quedaría campeón del Máximo Circuito antes que Cruz Azul, sin que siquiera se pudiera vislumbrar el Ascenso cerca. Creo que era mi forma particular de expulsar de mi organismo la añoranza que me generaba no saber qué se sentía ser Campeón.

Algunos años atrás, mi primo Beto y yo pasamos varias de nuestras tardes platicando con el gran Capitán Esmeralda, Alfonso Montemayor (Q.E.P.D.), campeón de Liga con el León en 3 ocasiones (47-48, 48-49 y 51-52). Él solía relatarnos las proezas dentro de la cancha y sus experiencias en un mundo futbolístico completamente distinto al de la actualidad. Era inevitable salir de su casa y no sentir un dejo de nostalgia, porque evidentemente la época dorada de León ya había concluido y no nos había tocado vivirla.

-"Me hubiera gustado nacer en 1930. ¡Imagínate haber visto a León bicampeón!"-le decía a Beto cuando nos marchábamos.

Estos últimos días, tan llenos de pasión desbordada, he tratado de reflexionar y descubrir por qué me emociono tanto nada más de ver a mi equipo saltar a la cancha, por qué me tiemblan las manos cada que pasamos de ronda en la Liguilla, por qué se me enchina la piel de escuchar el grito de la afición y por qué me dan ganas de llorar cuando veo las repeticiones de los goles del Ascenso y el Campeonato en el Azteca (y ahora del Bicampeonato).

La respuesta a todas estas preguntas es: Porque desde los 6 años había querido ver a mi León campeón y ni en mi mejor sueño pensé que sería así, tan perfecto. Estoy viviendo una época que nunca me imaginé haber vivido. Mi León no sólo gana; también gusta, juega con alegría, busca el arco rival en todo momento, no se intimida en ningún escenario, llámese Azteca o Maracaná, disfruta la vocación ofensiva, tiene garra, remonta marcadores adversos, mete goles de chilena, de disparos fuera del área o con jugadas de 35 toques. Mi León es un León de ensueño, ¿cómo no volverse loco y desbordarse de pasión?

 Soy el loco que se viste de verde la semana entera. El loco que no le va al Barça o al Madrid, porque le va al León. Soy el loco que se disfraza de Bestia para entrevistar a Matosas. El loco que sigue buscando los goles de las temporadas pasadas y que veía una y otra vez la repetición del campeonato del 92, deseando haber tenido más de 4 años de edad. Soy el loco que tiene el Facebook tapizado de la Fiera. El loco que le grita a la tele como si lo oyeran y que estudia las estadísticas como si fueran tarea. Soy el loco que prefiere ir al estadio que a Disneylandia, el loco que no se controla cuando cae un gol. Soy el loco que no lloró en las finales perdidas, pero si berreó en las ganadas...

No cabe duda de que el éxito sabe y se disfruta más cuando se ha estado sumido en el fracaso.
Gracias León de Matosas, porque con un grupo de jugadores hambrientos de triunfo, trabajadores y con los cojones "así de grandes", desplegaste un futbol efectivo y vistoso. Gracias porque me hiciste testigo de goles que parecen poesías. Gracias porque me ilusionaste desde el principio y esta vez no me fallaste al final. Gracias porque me hiciste saber qué se siente ser Campeón... ¡y Bicampeón! Gracias por el Ascenso, por la sexta en el Azteca y por el Bicampeonato en Pachuca, todo en dos años. Gracias porque borraste los fracasos, el sufrimiento y el pasado maldito. Gracias porque hoy nos toca disfrutar y festejar con nuestro equipo. Gracias porque no sabemos si nos tocará volver a ver algo así. Gracias porque ya estás soñando con el Tricampeonato.

Gracias León de Matosas, porque estamos viviendo la segunda época dorada del equipo. Gracias porque estos años han sido increíbles. Gracias porque ni en mis sueños más guajiros, ni en mis apuestas más salvajes me hubiera imaginado vivir esto. Gracias por tantas alegrías, gracias por los sueños alcanzados...

No nací en 1930 para ver al León dorado de los 40's, pero ya no lo digo con nostalgia, lo digo con el pecho hinchado en orgullo y la certeza de que no me pudo tocar vivir en un mejor momento. Después de todo, les podré decir a mis hijos: "¡Yo vi jugar a un León que marcó época! ¡Yo vi jugar al León de Matosas!".

martes, 4 de marzo de 2014

Llegar puntual

Hacía un día nevado, completamente contrario al de la foto de este post. Me desperté a las 6:00 am en domingo. Segundo día de grabación de seis. La semana laboral comenzó desde el sábado y me esperaba un largo camino en tren a un suburbio desconocido. Sin embargo, para llegar a la estación, tenía que abordar un camión primero. Al ser domingo, el camión sólo pasaba cada 20 minutos. No podía perderlo o no iba a llegar a tiempo. Corrí a la parada de autobús, mientras nevaba densamente. Mi garganta se congelaba por dentro, mis calcetines se mojaban, pero yo tenía que seguir apretando el paso.

De pronto, a lo lejos, divisé el camión (MI camión), llegando a la parada. Aceleré el ritmo aún más, deseando que se entretuviera al cobrarles a los pasajeros. Crucé la calle despavorido apenas divisé que no venían coches y me formé con alivio, esperando mi turno para abordar. Delante de mí se encontraba un grupo de unos siete mocosos ebrios que habían sobrevivido a la parranda del sábado por la noche.

-"Let us ride for free" -rogaba malacopamente uno de los briagos -"Take us to downtown!"

El chófer no se la pensó dos veces: ¡Arrancó el muy hijo de la tiznada!

-¡Heeeeeeeeeeeeeeeeeeey! -grité incrédulo al tiempo que apreté el paso nuevamente entre la nieve, persiguiendo al desgraciado chófer, que ni por mi mochila a la espalda pudo diferenciarme del grupo etílico. Seguro traía la misma cara de desvelado que el resto de los infelices que seguían quejándose a la distancia, y mis ojeras fueron razón suficiente para abandonarme.

Por más que corrí, la escasez de tráfico no me permitió dar alcance al autobús. ¡LAPU7AM@DR3! Mojado, con la garganta raspándome por dentro y totalmente exhausto, revisé mi reloj. Sólo tomando un taxi iba a llegar a tiempo. Maldije y contramaldije, me resigné y agarré el primer taxi que encontré a pesar de mi escaso presupuesto. El chófer hindú no dejaba de describirme las mejores jugadas de la final de hockey de hombres, mientras yo contaba cada segundo antes de que se fuera el tren. A $7 dólares me salió el chistesito.

Llegué justo a tiempo para encontrarme con mis compañeros de grabación, quienes sonrientes me anunciaron: -¡Está cerrada la estación! Ya avisamos al maestro que todos vamos a llegar tarde y dijo que está bien.

¡¡¡JODER!!!

-------------------------------------------------------

Mis queridos amigos, hoy hace dos meses que llegué a Vancouver. El tiempo vuela cuando uno anda en friega y divirtiéndose. Todo ha estado increíble, he aprendido mucho, ya grabé mi primer cortometraje en Canadá, por fin puedo ver a mi novia, (aunque a veces sean puros ratitos), y la verdad no he podido turistear mucho, pero Vancouver es una ciudad muy bonita. A pesar de todo esto ¡Sí, sí los extraño bastante! Les mando un abrazo muy fuerte a todos, y aunque de pronto me pierda, quiero que sepan que siempre los tengo muy presentes y que trataré de contarles más historias chuscas que me ocurran.

Hoy me despido mandándole un saludo muy especial y un abrazote a mi querida madre, en conmemoración sus 40 primaveras (quisiera ella). Besos bye!

sábado, 4 de enero de 2014

Hasta pronto, mi querido México


Después de romper el récord mundial de agarrar un vuelo de conexión en menos tiempo, por fin voy volando hacia Vancouver. Las despedidas siempre han sido difíciles. No es sólo que deje mi querida ciudad y mi querido país, con todos los lujos que esto implica (especialmente clima y comida), sino que dejo a todos mis amigos (hermanos) y a mi familia, con quienes ya había establecido una “rutina” bastante divertida y cómoda. Supongo que ya era tiempo de salir de mi zona de confort para seguir creciendo.

No había leído las cartas que me mandaron mis papás, ni los comentarios que me escribieron algunos en mi libreta el día de mi despedida. Acabo de hacerlo entre lágrimas de risa por tanta estupidez y ocurrencia redactada y lágrimas de nostalgia por sus buenos deseos, sus consejos y porque definitivamente ya los extraño.

Es normal que tenga sentimientos encontrados. A pesar de la emoción y la expectativa que me genera este viaje, nunca me voy a acostumbrar a despedirme de la gente que quiero. Soy consciente de que la oportunidad que estoy teniendo para cumplir mi sueño profesional es invaluable y que muchos quisieran poder tenerla. Trabajé mucho para conseguir esto, pero también he sido muy afortunado. Por eso tengo que “romperla” en Canadá.

Por si fuera poco, o faltara motivación alguna para el viaje, mi México me despidió de la mejor forma posible. A lo largo de estos últimos meses me fue dando regalos invaluables, que parecerían detalles simples o cuestiones tontas, pero son esos detalles los que le van dando sabor a la vida y hacen mágica y variada la “rutina”.

Me pude despedir de la playita en Vallarta, vi a Stereophonics, mi última banda preferida que me faltaba ver en vivo, (y a Muse y a Phoenix), México calificó al Mundial, vinieron los Foo Fighters a nuestro país por primera vez en la historia y sin estar de gira, me fui con mi familia una semana al lugar más hermoso del mundo (Chiapas), vi a casi todos en mi despedida, e incluso, durante el transcurso de mis últimos días, me fui encontrando a algunos que no pudieron asistir. Nada más faltaba que León quedara Campeón ¡Y hasta eso pasó! (Y calificó a Libertadores y Concachampions). 

No puedo dejar de mencionar mi despedida de la comida ayer en tacos Don Luis, y el detallazo de los churpios Eugenia, Maye y Jhony, que llegaron de sorpresa a despedirme en el aeropuerto, con todo y que morían de congelación.

Definitivamente, soy muy afortunado y más aún porque todas estas experiencias las pude compartir con la gente que quiero. Nunca voy a dejar de estar agradecido con todos ustedes, y espero que sepan que aquí tienen un amigo, (o primo, o hermano, o hijo, o mascota, o lo que quieran) con quien pueden contar y que les desea que sean tan felices como él lo ha sido.

Los quiero a todos, y aunque algunos ya me plantearon la posibilidad de que no regrese nunca, ya hasta voy a comprar un Smartphone para tener Watsá y que no se libren tan fácil de mí.

Gracias por su apoyo, por compartir su tiempo conmigo, por dejar su sello en mí, por convertir la rutina en un lugar increíble y por hacer tan difícil la despedida.

¡Un abrazo desde el cielo y nos vemos pronto chavales!

martes, 14 de mayo de 2013

La tenería más famosa en León


En la historia de la ciudad de León, ninguna actividad ha sido tan trascendental como la de la curtiduría y el calzado. Se pueden rastrear los orígenes de la curtiduría local desde el siglo XVII, pocos años después de la fundación legal de la «Villa de León», y fue desde sus inicios hasta el siglo XIX una actividad más bien, de autoconsumo, ya que era hecha en su totalidad a mano y no rebasaba el nivel de «artesanía».


Antes de que el siglo XIX terminara, industriales franceses dieron un gran impulso a la industria curtidora en León mediante nuevos métodos para curtir cuero para suelas, este nuevo método era conocido como “curtición al cromo” y la calidad del producto final era muy superior a la que se obtenía anteriormente. Gracias a este método se establecieron las primeras plantas curtidoras (tenerías) en Puebla, Jalisco y Guanajuato de la misma magnitud que las de la capital del país.



Fig. 1. Pieles curtidas secándose al sol en “patio de secado”.


En 1900, con una población cercana a 63 mil habitantes en la ciudad de León, funcionaban unas 30 curtidurías, todas ellas trabajando artesanalmente, como empresas familiares y con poca producción. El factor determinante en el establecimiento de León como ciudad industrial, e incluso más importante que la llegada del tren, fue la introducción de la energía eléctrica con fines de aplicación industrial y comercial. El primer negocio que comenzó a trabajar con energía eléctrica en la ciudad fue la tenería «La Hormiga» (hoy tenería «El Siglo»), en 1902.

Después de esta tenería pionera, se fue implementando la energía eléctrica en otros comercios. Muchas de las tenerías, sin embargo, fueron alojadas en edificaciones con un uso diferente, ya fuera en el interior de casas habitación, en locales de artesanos y hasta en construcciones anexas en patios y caballerizas de la casa del dueño de la industria.








Fig. 2. Estado actual de la tenería “El Siglo”, ubicada en la calle Julián de Obregón.
“La Hormiga”  fue la primera que usó arsenico para depilar las pieles, y fue la primera curtiduría que, gracias a la implementación de la energía eléctrica, se empleó maquinaria. Estos “modernos” artefactos eran:



·       Máquina de dividir
·       Máquina de raspar
·       Máquina de lustrar
·       Esmeril
·       Cuatro tambores de banda
·       Molino para triturar banda de escalote





Para cada artefacto se necesitaba un lugar específico, espaciado y que tuviera desgües y conexión eléctrica. Los tambores fueron instalados por norteamericanos (Pablo y Octaviano, sin registro de su apellido), quienes también les daban mantenimiento. Los norteamericanos debieron contratar a un ayudante, obrero de Barrio Arriba llamado León Medel, quién pronto adquirió los conocimientos y se dedicó por su cuenta a reparar y mantener cualquier maquinaría de curtiduría.

“La Hormiga” (hoy “El Siglo”) fue por mucho tiempo quien marcaba todos los adelantos en la empresa curtidora de León, dando nuevas dimensiones en su proceso y técnicas para después, ser adoptadas por las otras tenerías. Además, esta tenería logró la más elevada cifra  de ocupación de obreros, aun a pesar de contar con la maquinaria más moderna, lo que en muchas otras fábricas se traducía en menor mano de obra.

Con el tiempo, la tenería llegó a contar con técnicos y personal de mantenimiento de planta. El primer técnico fue el señor Monteón Bazzuri y el último Don Daniel Sánchez

La década posterior ocasionó un receso en el avance de la industria, esto debido a que en 1910 inicia la Revolución, durante  la cual, León  se  vio directamente afectada, principalmente
porque el  primero de  agosto  de  1914,  incursionaron en la ciudad Pascual Orozco y José  Pérez Castro incendiando y saqueando tanto tenerías como talleres, dejando un gran número de muertos. La economía se vio gravemente afectada y hubo hambre y enfermedades. La recuperación se dio entre 1918 y 1923, cuando los productos fabricados empezaron a ser colocados en las ciudades del norte del país; esto gracias a que fue en esta época cuando se establecen las bases científicas, combinadas con la tecnología adecuada para alcanzar la calidad y volumen de producción necesaria para satisfacer a las industrias derivadas de la curtiduría, principalmente la del calzado.

Ya desde los años veinte el Barrio Arriba se había convertido en el lugar más poblado por tenerías. En este Barrio encontraron refugio los curtidores que consolidaron las empresas que levantaron a León en los años más difíciles de su historia ya que la crisis mundial de 1929 hizo que una vez más la economía sufriera otra recesión que duró hasta los años treinta.








Fig. 3. En esta pintura de Jorge Barajas se muestran procesos característicos de una curtiduría leonesa hacia 1940.

 La Segunda Guerra Mundial propició un nuevo impulso a la industria curtidora, los sistemas de producción se destinaron a la línea bélica, con lo cual estas industrias lograron una autonomía gracias a la consecución de un amplio mercado para colocar sus productos.

En 1942 se fundó la Cámara de la Industria Curtidora, dando solución a múltiples problemas que se presentaron en su momento: importación de materias primas, contaminación, escases de agua, etc. Además, gracias a esta, se introdujeron novedades en cuanto a tecnología y avances en los procesos de curtido. A través de ella, el gremio curtidor colaboraba con donativos para la construcción y restauración de templos, hospitales y escuelas del Barrio.


Fig. 4. Curtidor trabajando en los tambores de la tenería 
“El Siglo”, antes “La Hormiga”.
Al finalizar la Segunda Guerra Mundial, como es lógico, baja también la demanda de pieles para calzado y muchos talleres quiebran. La curtiduría tiene que buscar nuevamente los medios para seguir adelante, así pues, se inicia su recuperación, llegando a quedar nuevamente bien establecidos a finales de la década de los cuarenta y fortaleciéndose cada vez más, fenómeno que facilitó que en la década entre 1960 y 1970 se diera una apertura tecnológica que dio un fuerte impulso a la industria curtidora mexicana pero creo una fuerte dependencia del extranjero.

La tenería “La Hormiga” cambió de nombre al cumplir 100 años de continuo funcionamiento, solo interrumpido, como ya se mencionó anteriormente, en un breve lapso durante la Revolución. El nuevo nombre, que es por el que actualmente podemos ubicarla es “El Siglo”, y hasta hoy, sigue el tratado de pieles por el método de cromo en este lugar.

Actualmente, la industria de la curtiduría y el calzado es la más importante de la ciudad de León, Gto., estas generan el 86% del PIB. Además de las ventajas económicas, estas pequeñas picas, tenerías, fábricas, han ayudado a establecer la identidad de los pobladores leoneses, que son reconocidos en todo el país y se reconocen a sí mismos en los productos que crean, en lo olores y colores de las pieles, en los procesos, en la actividad y convivencia generada en este gremio.


domingo, 5 de mayo de 2013

El Lipdub del Caballero de la armadura esmeralda



El otro día mis compañeritos que todavía no egresan de la carrera de Comunicación, decidieron realizar un Lipdub (un video donde dizque mueven los labios igual a la letra de una canción, para que parezca que la cantan), y obviamente pidieron de mi ayuda para poder llevarlo a cabo.

Como yo soy súper participativo y puedo desempeñar diversas funciones a la vez, les dije que sí los ayudaba. Pero por otro lado, como ya soy un asalariado y tengo cosas mucho más importantes que hacer que videitos de cantos y juegos, no me comprometí a ningún cargo "fundamental".

Eligieron la canción de Queen: Don't Stop Me Now, no sin que antes yo le diera el visto bueno. Porque donde hubieran elegido una canción mediocre, yo me hubiera visto en la penosa necesidad de abandonar el proyecto y dejar a los pobres muchachos a su suerte, lo que irremediablemente habría terminado en un fracaso rotundo de la producción y una humillación terrible para todos los que formamos la comunidad de alumnos/exalumnos de Comunicación en la Ibero.

Una vez que les di luz verde para iniciar el proyecto, mis compañeritos comenzaron a juntarse en juntas (les juro que se juntaban en las juntas) para planear el guión y los roles que cada quién iba a desempeñar, además de otras actividades por demás burocráticas, inútiles y aburridas. Como a mí me da mucha flojera andar yendo a perder mi tiempo, los dejé hacer lo que quisieran. Fue un movimiento arriesgado, pero yo siempre confié en mis facultades y mi capacidad de improvisación para mantener a flote este barco.

Por fin llegó el día del ensayo general y decidí hacer acto de presencia para ver que Cristo, la niña sin apellidos que fungía como directora del proyecto, y Osvi, el encargado del laboratorio de Comunicación que actualmente no juega en Santos, no la fueran a regar más de lo que yo ya tenía presupuestado. Según ellos, ya habían ensayado una vez previamente, pero como yo no acudí, no contó como ensayo.

El ensayo real resultó desastroso en un principio y por un momento hasta pensé en aceptar mi error (confiar en los demás) y cancelar definitivamente el proyecto. Pero de pronto, el universo se encargó de conspirar a mi favor (y en favor de toda la producción que descansaba en mis brazos), y por azares del destino, me dieron el papel protagónico: Abanderado verde esmeralda. A partir de ese momento, tuve la certeza de que yo sería el héroe de esta película y que la producción sería todo un éxito.

El ensayo culminó con la misma tristeza con la que empezó, pero ahora yo ya tenía un plan maestro en mente. Un as bajo la manga, una sorpresa que deslumbraría a propios y extraños y convertiría al video en lo más fantástico y más visto por el mundo en toda la historia de Youtube.

Llegó el día de la grabación final. Todos los participantes se encontraban en sus puestos, listos para desempeñar una serie de papeles secundarios que bien pudieron ser omitidos. Pero no me importó, llegué seguro e inspirado. Y fue ahí, cuando los muchachos estaban a punto de perder la esperanza, que me postré frente a todos, desenvolviendo mi bandera verde esmeralda, ondeándola al compás del viento y portando una elegante armadura (playera de León), que combinaba majestuosamente con mi bandera y con las más maravillosas criaturas de Dios (obvio, yo estoy incluido ahí), para devolverles toda la ilusión de que su video no terminaría siendo una reverenda porquería.

Se dio la orden y arrancó la grabación. Desde los segundos iniciales aparecí a cuadro, ejecutando movimientos ágiles e impresionantes que llenaban de vida y sentido a los personajes sosos que invadían el espacio frente a mí. La armadura esmeralda brilló y brilló, dando una completa sensación de paz y armonía con la naturaleza, a la vez que brindaba un fuerte sentido de pertenencia a nuestra hermosa ciudad.

Desaparecí de cuadro en el momento justo en que los espectadores hubieran deseado verme más detalladamente. Pero ¡oh sorpresa! reaparecí instantes después, cuando menos lo hubieran esperado, esta vez ondeando mi bandera como si fuera un apuesto fantasma panza verde. Todo salió de maravilla, el público enloqueció y aulló de la emoción al verme, pero me enfrenté a un último reto: Llegando al cuadro rojo, el camarógrafo no hubiera tenido queue (se pronuncia "kiu", y no "que we", aclaración para los naquitos, eh) para realizar el tilt que daría final al plano secuencia, si no hubiera sido porque yo pasé justo enfrente de él, para que la gente pudiera ver mi bandera por última vez y despedirse con una sonrisa en sus caras y un sentimiento de gratitud en sus corazones.

Sin ese detalle, que parecería insignificante para alguien que no es conocedor del tema, el camarógrafo nunca habría desviado la cámara y todos hubieran permanecido eternamente ahí, postrados en el cuadro rojo, moviendo los brazos cansados, sosteniendo globos ya desinflados y con las miradas tristes. Lo que definitivamente desanimaría a nuevos prospectos a entrar a la Universidad e inminentemente la llevaría a la bancarrota.

Y así es como el Caballero de la armadura esmeralda, salva no sólo al Lipdub y a la Ibero León, sino también a toda la Comunicación en México... ¡nuevamente!

FIN
----------------------------------------------------------

Ya hablando en serio, obvio todo lo anterior es una broma. Esta no es una nota periodística, cuya finalidad es informar. Esto es un post de un blog olvidado, con personajes de nombres fantásticos, divertidos y carentes de apellidos, que tiene como objetivo entretener y criticar a las "notas periodísticas" hechas a la prisa e incompletas.

Felicidades a todos los participantes del Lipdub, especialmente a los organizadores y a quienes ocuparon puestos relevantes, ya que tuvieron que dedicar más tiempo. No menciono nombres, porque esto no es una nota periodística (y además ya están en los créditos), pero si quiero recalcar que la grandeza de este producto final, es gracias al trabajo en conjunto de muchas personas y no el logro individual y disperso de unas cuantas. Gracias por dejarme aportar mi pequeño granito de arena y a cambio divertirme montones. ¡Saludines a todos!

lunes, 15 de abril de 2013

De regreso en Galilea


-No se llama "buena vibra". No es la "buena vibra". Es Dios. "Buena vibra" es el nombre de mercadotecnia para que los agnósticos no se alebresten si les deseas que Dios los bendiga. Mejor les deseas "buena vibra" para que lo tomen con gusto y ya.

-Galilea es el lugar de la vida cotidiana.

Siempre he sido creyente de Dios (o así lo expreso), pero la verdad es que en los últimos años lo decía más por costumbre que por convicción o por realmente profesar mi fe. Abandoné a Dios durante un largo tiempo, recordándolo cuando necesitaba ayuda y dejándolo pasar desapercibido mientras todo cursaba con "normalidad". Escribo "normalidad" entre comillas porque ¿qué es realmente normal en nuestra sociedad actual?

Lo normal no es comer de sobra las veces que quiera al día, ni tener ropa disponible para más de un mes, ni trasladarme en mi propio automóvil, ni trabajar sólo ocho horas diarias y poder salir de viaje, ni conectarme a Internet desde mi computadora portátil.

Lo normal es que más de la mitad de la población mundial sobrevive con el equivalente a menos de dos dólares por día, y que sólo el 2% de la población de nuestro país puede estudiar el grado universitario. Definitivamente estoy viviendo en condiciones muy, pero muy por encima de lo "normal", y ni así fui capaz de acordarme de Dios. Sin darme cuenta, dejé de lado mi parte espiritual.

De pronto, en medio de todas las circunstancias, mi normalidad cambió en un plano muy profundo y personal. La vida me volvió a golpear, y de nuevo, me acordé de Dios (muy "espiritual" de mi parte). Por lo que este año decidí pasar la Semana Santa en un retiro de silencio, en la casa de los jesuitas en Puente Grande. Fui allá convencido de querer reencontrarme con Dios, pero sobre todo, de encontrar respuestas para saber afrontar los cambios en mi vida. Nunca me imaginé que iba a regresar con mucho más que eso.

Yo pensaba que uno mientras más crece menos siente, porque últimamente no disfrutaba tan intensamente las cosas buenas, ni sentía un impacto tan profundo con las cosas malas, como lo hacía en mi adolescencia. Después de esta semana, me di cuenta que uno siente más cuando tiene a Dios presente. Me di cuenta de que cuando pierdes espiritualidad, pierdes sensibilidad.

Abandoné mi espiritualidad y perdí la parte que integraba y hacía más fuertes todas las demás partes de mi persona. Quedé cegado, insensible, distante... Abandoné a Dios, pero Dios nunca me abandonó a mí. En cuanto acepté mis errores y me puse en sus manos con humildad, me colmó de fuerzas, me llenó de consolación al saber que nunca estuve solo y me enseñó que el camino que tiene preparado para mí lo debo recorrer compartiendo mi alegría y viendo por los demás. Viendo por las personas que más quiero, por las que me rodean y por las que no viven en mi "normalidad".

Tampoco se trata de rasgarse las vestiduras y vaciar la cuenta de ahorros y dormir en el suelo. Se trata de trabajar con humildad y con corazón, pensando en compartir la vitalidad de nuestros proyectos y pasatiempos. Se trata de aportar nuestro granito de arena para mejorar como personas, y mejorar la sociedad desde nuestra interacción más sencilla. Se trata de realizar lo que más nos guste con todo nuestro esfuerzo y compartirlo para aportar algo al prójimo. Todos los recuerdos más felices que tengo de mi vida han sido compartiendo algo. La verdadera felicidad es compartida.

Este regreso a Galilea ha sido difícil, porque como bien nos previno el Padre Hermann, los que fuimos a Ejercicios Espirituales fuimos nosotros, no la realidad. La realidad siempre seguirá siendo compleja, siempre presentará dificultades y nunca se va a resolver sola. Sin embargo, creo que encontré herramientas muy valiosas para hacer de Galilea un lugar feliz. Y lo más importante, descubrí que tengo un aliado, que siempre me ha acompañado, para que Galilea sea mejor de lo que siempre pude esperar.

Me queda claro que Dios tiene preparado un camino para mí, siempre lo ha tenido, siempre me ha colmado de bendiciones, siempre me ha ayudado a salir adelante en las dificultades. Dios es tan bueno que me está invitando a seguirlo haciendo lo que me gusta. Así que, si tengo todo, y si nunca he estado solo ¿Por qué no esforzarme al máximo? ¿Por qué sentirme desdichado en momentos difíciles? ¿Por qué no aceptar lo que viene como un reto y como una prueba de crecimiento? No puedo quejarme, no tengo de qué quejarme. Estoy vivo.

El último día en Ejercicios, Jesús me escribió una carta (a través de mí mismo, pues), esto es difícil de creer, pero cuando se llega a un nivel tan profundo de reflexión y de comunicación, se siente la presencia de Dios en todo, y de verdad sé que Él me dirigió estas palabras. Les comparto algunas líneas:

"Querido Macu:

...Perdón si me he reído de ti en más de una ocasión cuando enfrentas una situación adversa, pero es inevitable al ver tu frustración y que la mayoría de las veces tienes la respuesta frente a tus ojos. A veces también olvido que no sabes todas las sorpresas que tengo preparadas para ti.

Gracias de nuevo por esta semana, me la pasé muy bien. Espero no me olvides demasiado y sepas recibir las bendiciones y los problemas, todos como un regalo en pro de tu crecimiento. Ya sabes que yo siempre voy a estar ahí para ti. Cualquier cosa ya sabes cómo encontrarme.

No olvides hacer las cosas con amor y humildad, para esparcir la alegría entre quienes te rodean. De verdad te quiero y te aprecio, no me despido, porque siempre he estado y siempre estaré contigo, hasta el último día de tu vida. Un abrazo muy fuerte.

Atte: Jesús

PD: Recuérdalo: ¡Estás vivo! ¡Ponle corazón!"

Así que aquí estoy de regreso en Galilea, con problemas, con heridas, pero con muchas más cosas buenas, con ganas de luchar y con la certeza de que no estoy solo. Gracias a todos los que son parte de mi Galilea. Los quiero y espero hacer de su Galilea un lugar más feliz.

lunes, 18 de marzo de 2013

El momento llegó




Que friegas nos para el universo a veces...

domingo, 3 de marzo de 2013

Talihina Sky


"Todo el mundo dice que este lugar es hermoso y que debo estar loco por querer decir adiós. Pero aquí siempre es lo mismo, este pueblo me da lástima y partiré en cuanto pueda volar". Kings Of Leon

A veces no son los lugares de lo que uno está cansado. A veces son las situaciones. Los recuerdos que evidencian que todo fue perfecto alguna vez no dejan de torturarme. ¿En serio partir era la única solución?

La vida no siempre se presenta como la esperamos. Existen momentos difíciles, cuando la soledad se convierte en nuestra única compañía. La soledad brinda silencio, y el silencio induce a la reflexión. La soledad no es mala, sólo es difícil. Más difícil aún cuando creímos que no volveríamos a estar solos…

Tarde o temprano llega la tormenta, provocando estragos y destrucción a su paso. Sin embargo, la tormenta misma brinda la posibilidad de que nuevos frutos nazcan. La tormenta provoca el florecer de los campos. La tormenta acarrea a las nubes que nos permiten presenciar atardeceres esplendorosos, en un cielo que siempre se pinta diferente. La tormenta no es mala, la tormenta es necesaria. Sólo hay que saber resguardarse de ella mientras azota en nuestros techos. El problema es que a mí me agarró a la intemperie, descobijado.
No importa que la vista se nuble, el camino se pierda o la dirección a seguir resulte confusa. La tormenta en algún momento cesará. Espero poder resistir…

El Sol siempre se pone frente a nosotros, coloreando un lienzo que alimenta nuestras ilusiones, antes de que la noche nos envuelva. Dibujando un fragmento de esperanza, para sobrellevar el momento de oscuridad. En mi cabeza habitan cientos de pensamientos. Me flagelan miles de sentimientos. No sé cuál es el sendero a seguir. ¿Llegaré a ver el atardecer después de la tormenta? ¿Sabré caminar en la dirección correcta? ¿Seguiremos en el mismo camino cuando concluya la tempestad? ¿Querremos seguir en el mismo camino? Porque ya no sé ni qué quiero. Sé como me gustaría sentirme, y sé que contigo lo hice, pero eso fue antes de la tormenta, y la tormenta siempre modifica el paisaje.

Hoy estoy solo, cansado y triste. Cegado y sin techo bajo la lluvia. Caminaré lo mejor que pueda, en dirección a la luz. Cerrando los ojos por momentos, visualizando en mi mente el atardecer que quiero ver. Esperando que cuando los abra, no se esfume la ilusión. Esperando que cuando los abra, no sea sólo un espejismo.

A pesar de todo, tengo fe. Estoy seguro de que veremos el atardecer, aunque tal vez nuestro destino sea caminar por veredas separadas. A pesar de todo, tengo fe. Lo que no te mata te vuelve más fuerte. Si la tormenta no me aniquila, borrará las heridas del pasado, crecerá pasto en el lodo. A pesar de todo, tengo fe. Si nuestro destino era sobrevivir a la tormenta, así será. Si nuestro destino era presenciar juntos el atardecer, así será...

Después de todo, lo único que no podemos cambiar es que la vida se va sin esperar. 
Después de todo, lo único que no podemos cambiar es que la vida se va sin preguntar.
Life goes by on a Talihina sky.

jueves, 11 de octubre de 2012

Cuando sea grande


-¡Ah, no manches! ¡Les quedó bien padre! -nos dijo Bob a Monsse y a mí después de ver nuestro video de Proingenio. ( http://www.youtube.com/watch?v=1_DT2TPfpBg ) Se escuchaba muy entusiasmado, y hasta esperé a que en algún momento soltara una carcajada y aclarara que era broma, que el video estaba "bien", a secas. La carcajada no llegó. Bob hablaba en serio. Me sentí bien. Alguien reconoció nuestro trabajo.

El día en la oficina transcurría tranquilo. Aproveché para mostrarle más de mis producciones a Bob. Videos cortos y tontos. Videos que no interrumpieran mucho nuestras actividades. Videos que alivianaran un rato la jornada laboral. De pronto recordé que Bob es tan aficionado al grandísimo Club León como lo soy yo.

-Mira Bob, este video lo hice cuando León ascendió, pero te lo paso después para que lo veas con calma. Apareció la primer imagen del video en la pantalla y en cuanto lo pausé para continuar respondiendo mails, Bob exclamó: -¡Ya lo vi! A ver, ponle play tantito, creo que ya lo vi. ( http://www.youtube.com/watch?v=MDiU_c6E0EI )

Dejé correr el video unos segundos más y Bob confirmó lo que había mencionado anteriormente: -¡Sí, sí es! ¡Está muy, muy chido!

Sabía que mi video de León había tenido difusión, pero fue una muy grata sorpresa que alguien a quien prácticamente acaba de conocer lo reconociera y lo recordara.

-Macu, te lo digo ahorita. Déjame estrechar tu mano: ¡vas a ser grande! -me dijo después de enterarse de que el video que vio del ascenso de León había sido producción mía.

Me le quedé viendo un poco incrédulo. Esperando nuevamente a que soltara una carcajada, tratando de distinguir si había un dejo de sarcasmo en su voz o su expresión. Bob notó mi cara de desconcierto.

-¡Te lo digo en serio Macu! ¡Vas a ser grande! Y cuando seas grande acuérdate de que te lo dije... ¡y dame trabajo!

Solté una carcajada. ¡Bob hablaba en serio! Tenía una especie de fe ciega en mí, a pesar de llevar una sola semana de trabajar en la misma oficina. Volví a reír.

-Espero ser grande entonces Bob. Y cuando sea grande te voy a invitar a trabajar conmigo. Pero si tú eres grande primero, tú dame trabajo a mí -le dije aún riendo, y sí, agradecido.

-Tenemos un trato entonces Macu -culminó Bob, para continuar cada quien con sus pendientes.

---------------------------------------------

Estos días han sido extraordinarios en muchos sentidos. Ha sido una etapa de mucho trabajo, pero francamente estoy muy contento. Cuando salí de la carrera me encontraba desmotivado y no con muchas ganas de buscar algo que me ayudara a crecer profesionalmente. Me daba lo mismo trabajar de lo que fuera. La primera en notarlo, incluso antes de que yo mismo lo notara, fue la rorra. Me regañó. Me reprendió por quedarme en mi zona de confort y no ir a luchar por mis sueños. Me señaló todo lo bueno y talentoso que soy en mi campo, como para no estar explotando mis habilidades (obviamente esta rorra está muy enamorada y por eso exageró, pero vaya que tenía razón en lo de "mi zona de confort").

La rorra logró su cometido: Era el momento de salir a luchar por los sueños. Inmediatamente, sin tiempo de empezar a buscar, me cayó del cielo el trabajo soñado: Ser parte de labestia.com. Empezó como un proyecto de un amigo que pidió mi opinión. Me encantó la idea que manejaban, le señalé algunas correcciones y le di unos cuantos consejos, sin saber que pronto sería partícipe de tan ambicioso equipo.

En La Bestia, una de las ideas era producir videoblogs graciosos que hablaran sobre futbol. Me tomé la libertad de mandarles una muestra ( http://www.youtube.com/watch?v=A42ppvXDINE ). Al día siguiente uno de los socios marcó a mi celular para avisarme que próximamente sería una bestia, para que fuera pensando en mi personaje. Nació el Juli Ganleón (Hooligan León), con quien apenas he grabado dos videos ( http://www.youtube.com/watch?v=gCKyJophwa4 ), pero vaya que tengo varias ideas para grabar muchos más, cada vez mejores. ¿Será que se está cumpliendo lo que alguna vez afirmé tan contundentemente?: "Yo estudio (estudié) Comunicación, porque me gusta hacer indejadas y quiero que un día me paguen por hacerlas". Tiene su chiste saber hacerlas bien hechas ¿no? En La Bestia aún no me pagan, pero sé que si sigo trabajando duro, algún día lo harán y con creces.

Como me tenía que ganar el pan de cada día de algún modo, en lo firmaba contrato millonario con La Bestia. Monsse me salvó el mismo fin de semana que me mostraron el proyecto de La Bestia. Ella me recomendó en la Ibero, mi alma mater, como promotor de licenciaturas. Después de algunos exámenes psicométricos y una entrevista con una ex-profesora de la carrera, quedé contratado.

El trabajo en la Ibero me ha recordado muchos valores básicos que había dejado de lado en mi zona de confort, tales como la constancia, la responsabilidad, la autoexigencia y la productividad. Gracias Monsse por "intensear" cuando es necesario y empujarme a hacer de la mejor manera mi trabajo.

Soy promotor de licenciaturas. Varias veces a la semana recuerdo cuando estaba en sexto de prepa, estudiando ingenierías, engañándome a mí mismo, porque nunca me imaginé construyendo un puente o diseñando un auto. Me imaginé grabando videos, filmando películas, proyectándolas al público, sintiendo la misma grandísima satisfacción que sentí cuando la audiencia se dobló de la risa con el corto "Vivir soñando" ( http://www.youtube.com/watch?v=sZrdza4FGMQ ) en aquel auditorio del Lux, en aquel mismo lejano año de "engaño ingenieril".

También gracias a mi empleo en la Ibero, tuve la oportunidad de tomar un curso de guión de cortometraje con el Chango Pons, ganador de un festival de cine en Tokio. ¡Quiero hacer todo lo que él hace! Filmar cortometrajes, largometrajes, escribir guiones, viajar por el mundo presentando trabajos. Creo que ya me di cuenta que sí se puede, y tengo un ejemplo a seguir y un consejero dándome clases cuatro horas a la semana.

¡Tengo hambre! Hambre de realizar tantos y tantos proyectos. Con Siempre En Vivo ya me buscaron por parte de Exa, y hasta creyeron que era una empresa grande, con muchos socios. ¡Algún día lo será! Y no sólo organizaré viajes; organizaré eventos y será una página con noticias, blog interactivo, recomendaciones musicales y estación de radio por Internet. Si trabajo duro algo de esto tiene que pegar ¿no?

Y mejor ni les cuento de los dos discos y los dos libros que tengo guardados entre mis borradores...

En conclusión, las cosas se me han ido acomodando solitas en el plano profesional, casi por accidente. No voy a desaprovechar estas oportunidades. El único camino es seguir adelante. Si quieres ser grande tienes que tener dos cuestiones muy claras:

1) Creer que de verdad puedes llegar a ser alguien grande. Tener confianza en ti mismo.

2) Saber que no es fácil llegar a ser grande, a pesar de que tengas la capacidad. Saber que se tiene que seguir trabajando.

Tener sólo una de las dos no basta.


Y no es que quiera "ser grande", simplemente quiero tener la satisfacción de saber que hice las cosas bien, y que todo el esfuerzo, todas las desveladas, todo el estrés, todas las mal comidas y todas las horas extra valieron la pena, porque el público disfrutó de mis productos finales.


Seguiré trabajando, para seguir creciendo. Para ser mejor. Para ser grande. Para darle trabajo a Bob.

-¿Y tú? ¿Qué quieres ser de grande?

-¡Manejador de avión! ¡"Suandich"! ¡Llorar!

Buenas noches, mañana tengo mucho trabajo y muchas ganas de hacerlo.

jueves, 17 de mayo de 2012

viernes, 20 de enero de 2012

Use Somebody - Kings of Leon

Video grabado en la Feria de León 2012

martes, 10 de enero de 2012

Mountains (acoustic) - Biffy Clyro



Took a bite out of a mountain range,
Thought my teeth would break the mountain did.
Lets go, I want to go all the way to the horizon.

I took a drink out of the ocean and,
I'm treading water there before I drown.
Lets dive, I want to dive to the bottom of the ocean.
I took a ride, I took a ride, I wouldn't go there without you.
Lets take a ride, we'll take a ride. I wouldn't leave here without you.

I am a mountain, I am the sea, you can't take that away from me.
I am a mountain, I am the sea, you can't take that away from me.

'Cause you tear us apart, with all the things you don't like.
You can't understand that I won't leave 'til we're finished here, and then you'll find out where it all went wrong.

I wrote a note to the jungle and it wrote me back that I was never crowned king of the jungle, so there's and end to my horizon.
I took a ride, I took a ride. I wouldn't go there without you.
Lets take a ride, we'll take a ride. I wouldn't leave here without you.

I am a mountain, I am the sea, you can't take that away from me.
I am a mountain, I am the sea.

'Cause you tear us apart, with all the things you don't like.
You can't understand that I won't leave 'til we're finished here, and then you'll find out where it all went wrong.

Nothing lasts forever, except you and me. (You are my mountain, you are my sea)
Love will last forever, between you and me. (You are my mountain, you are my sea)

I am a mountain, I am the sea, you can't take that away from me.
I am a mountain, I am the sea.
I am a mountain, I am the sea.