jueves, 8 de diciembre de 2011

Lo más puro que he sentido



Compartimos el mismo cielo, compartimos el mismo anhelo, compartimos el mismo tiempo y el mismo lugar, fuimos parte de la misma historia, íbamos en distintas prepas (y por eso nos conocimos). Yo siempre le fui al Lux y tú los tuviste que apoyar...

Estoy en León en mi cama aún. No tengo sueño, no tengo hambre y no tengo ganas de hacer nada. No sé ni siquiera cómo debo sentirme. Ya lloré hasta que mis ojos no pudieron exprimir una lágrima más. Ya hablé contigo, ya nos quedó claro que no es falta de amor, ya hasta me siento tranquilo y con la esperanza de que todo se va a normalizar. Es cuestión de tiempo. Aunque también tengo mucho miedo, mucha nostalgia de todo lo que construimos juntos y hoy parece derrumbarse, mucha melancolía de todos los momentos en los que me hiciste sentir completo siendo yo mismo.

Eres lo más puro que he sentido. Eres lo mejor que me ha pasado, has sido mi vida entera estos últimos dos años y ya desde hace unos más me quitaste el sueño varias veces. De pronto todo se ha ido, como un sueño maravilloso del que despiertas sin saber que no era realidad. Me hiciste vivir un sueño. Ya tenía mi vida planeada, toda en torno a ti...

El destino nos juntó de nuevo, cuando pensé que nunca te volvería a ver. Es tan obvio que somos el uno para el otro. Pero hoy es el destino quien se encarga de separarnos. No podemos vernos, cuando estamos juntos todo es tan perfecto y tan mágico como lo fue desde el primer día, pero cuando no, la frustración crece más que la relación, todo es un infierno de impotencia por querer estar cerca y no poder. Si estuviéramos juntos ni siquiera pensaríamos en esto y ayer que nos vimos lo comprobamos...

Lo que más coraje me da es que todos siempre tuvieron razón: "Algún día van a terminar, el amor de lejos es muy complicado, ella es doctora y no van a poder, tarde o temprano se va a acabar". Otra vez pequé de inocente y creí que con el amor que ambos sentimos bastaría. Si no fuera por ese amor no hubiéramos llegado hasta donde estamos, pero al parecer ya no es suficiente. Necesitamos convivir y no podemos. La relación ya no se puede seguir construyendo, ni seguir creciendo por teléfono o por skype. Pensé que les iba a callar la boca a todos. De verdad me la creí.

Tienes tus dudas, la relación necesita un respiro, tú necesitas tiempo para tu carrera, yo necesito empezar a buscar mi sueño profesional. Yo siempre fui una lacra y tú eres el cuadro de honor. Necesitamos vernos diario y no se puede. Necesito ganar dinero y hacerme de una estabilidad económica, para que cuando vuelvas yo tenga algo que ofrecerte, y entonces si, la relación sólo dependa de tú y yo, y ya no haya distancia y te pueda ver todos los días. Espero que Dios se esté riendo muchísimo de nosotros allá arriba: "Tan frustrados y ni siquiera se imaginan la sorpresa que les tengo preparada". Digo, ya van dos veces que el destino se encarga de ponernos en el mismo camino. La tercera es la vencida, espero.

Encendimos el mismo fuego, competimos en el mismo juego, compartimos el mismo amor y el mismo dolor.
Acuérdate de la primer plática en Chapultepec, de las caminatas por Colomos, donde odié a los caballos. De cuando nos quedamos recostados en el pasto del Metropolitano, viendo las nubes pasar, hasta que nos dimos cuenta que ya nos había recogido el camión de la basura. Acuérdate que I don't wanna miss a thing y que bailaría como James por ti. Acuérdate que Tonight, Tonight the indescribable moments of your life y cuando la vamos a bailar. Acuérdate de los desayunos en El Cafeto, acuérdate de todos los parques, acuérdate de La Jijurria, acuérdate de tu cumpleaños y la plática en el honguito de agua, acuérdate de las fiestas familiares, acuérdate de cuando eras sidosa y tenías Hepatitis C, acuérdate de los primeros días, acuérdate de ayer cuando nos despedimos...

Siempre pensé que podía fracasar en todo en la vida. Tal vez no tener el empleo que me hiciera más feliz, no cumplir mis metas más ambiciosas, no tener el dinero para irme de vacaciones cada vez que quisiera... pero no iba a fallar en mi vida sentimental. Me iba a casar con el amor de mi vida e íbamos a formar una familia feliz, estable y unida. No voy a fallar Villaseñor. Voy a ir por ti otra vez.

Sólo me queda agradecerte, porque me diste los dos años más increíbles de mi vida. Si esto no fue amor real, si esto no fue ser almas gemelas, entonces sinceramente no sé qué pueda ser. El simple hecho de estar a tu lado, de ver tus ojos, tu sonrisa, de sentirte apretada contra mí, me hacía sentir que flotaba. Que el mundo corra, que yo me quedo congelado aquí, en este mar de electricidad. Desde la primer semana que te fui a ver me quedé perdido en tu mirada. Mientras más te conocí más me gustaste. Me niego a que todo termine aquí.

La historia de los atunes, de nuestro amor con todas las coincidencias y locuras para que estuviéramos juntos, o ya no la escribiré nunca porque será una prueba de que un día lo tuve todo y lo perdí, o le voy dando prisa, porque en lugar de 500 páginas van a ser 700, donde las últimas 200 narrarán cómo es que nos volvimos a encontrar. Creo que le iré dando prisa. Me pregunto qué dirán esas últimas páginas. Después de todo la canción de Dakota si se convirtió en mi canción: "I wonder if we'll meet again and talk about life since then, talk about why did it end. You made me feel like the one." Ojalá que se dé ese reencuentro y nos demos cuenta que nos tenemos que dejar de tonterías y estar juntos de nuevo. Y si no se da, pues a forzarlo.

Quieres que conozcamos a otras personas, que no nos cerremos a la costumbre. Dices que las cosas caen por su propio peso y que si al final somos el uno para el otro y somos valientes, vamos a estar juntos. Eso me deja no tan intranquilo, pero a la vez me aterra el sólo pensar que puedas encontrar a alguien mejor que yo. Debe haber muchos de esos allá afuera. Sólo espero que te des cuenta que nadie te va a amar más que yo y que no me puedes quitar mi sueño de hacerte feliz.

Sé feliz mientras por tus propios medios Villaseñor, vive lo que tengas que vivir, piensa todo lo que tengas que pensar en mi ausencia. Voy a volver por ti, cuando sea prudente, cuando tenga algo que ofrecerte. Mientras tanto cuídate, y que te bendiga Dios. No hagas nada malo que no hiciera yo. No olvides quien eres, que por eso te amo tanto y no dejes que nunca nadie te lastime. La vida nos jugó una broma y el destino trazó el camino, para que otra vez te vuelva a buscar.

Las piedras rodando se encuentran y tú y yo algún día nos habremos de reencontrar... Dejemos fluir la vida.

De alguna forma pensé este escrito mil veces, mientras hablábamos, mientras iba en el camino de regreso. Siempre es mejor en mi cabeza que cuando lo escribo. ¿Será que como tú, aprendí a bloquearme para no lastimarme? Te amo, aunque ya no tenga el título nobiliario. ¡Y disfruta tus últimos años de libertad, que el próximo reencuentro es con anillo y de más de $20 pesos!

domingo, 4 de diciembre de 2011

Los recuerdos que no se borran


Ya es domingo en la noche, después de un fin de semana de dos fiestones locos (despedida de Comunicación y boda en Morelia), finalmente me puedo sentar a escribir con calma. Apenas hace dos días fue mi último día como universitario. La verdad aún no lo asimilo bien. No me he dado cuenta de que en enero no voy a entrar a un salón de clases, ni voy a ver a todos mis compañeros que me acompañaron durante cuatro años. Se acabó una etapa increíble de la que nunca pensé que me fuera a encariñar tanto (cuando uno sale de prepa le inculcan el horrible mito de que en la universidad uno ya tiene que ser 100% responsable y ya no se puede divertir).

Me encontré con nuevos amigos. Nuevos mejores amigos. Hoy no me puedo imaginar mi rutina diaria sin convivir con estas personas que hace cinco años ni siquiera sabía que existían. El tiempo corre tan rápido. Y no sólo corre, también pasa por encima de nosotros y deja su huella imborrable. Sin duda la huella de estos nueve semestres fue para bien. Yo que siempre tuve tanto miedo de madurar para no convertirme en alguien aburrido, y ya en enero tengo que empezar a pagar mensualidad. Caray, creo que por fin entendí que madurar no es malo. Ni tampoco significa dejar la diversión de lado. En fin, son demasiadas personas a quien agradecer y demasiadas experiencias inolvidables que dejó mi paso por la Ibero. Tantas que no sé ni por dónde empezar... Aquí va mi intento:

Primero, gracias a mi papá que con muchos esfuerzos pagó mi carrera y me dio todo lo que necesité para cursarla de manera satisfactoria. A cambio di mi mayor esfuerzo y le saqué todo el provecho posible. Gracias a mi mamá y a mis hermanos que aguantaron mis momentos de genio y más de una vez me sacaron de apuros.

Gracias a mi generación. La original, con todas las personas que se fueron quedando en el camino por distintas circunstancias y las que fueron entrando también. Todos sabemos que ha sido la mejor generación que ha tenido la carrera. Éramos imparables: las clases de cantos y juegos (Pedro vestido de Robin, Lubrilub, Gonzala la abuela sin sala), los chistes machistas en clase de Gaby, la bienvenida en el Beat (¡¡¡EN EL BEAT!!!), la clase de Acción Social en casa de Nacho (lunes a las 11 todos tomando), la casi huelga en clase de Adriana porque a fuerzas queríamos hacer el trabajo sobre el club León, el partido de los de primero contra séptimo, la semana de Comunicación con el Mike Sierra, el café con molletes en el snack, la tarea de Gómez Vargas de ir a un Starbucks (esa fue mi primera vez... en el Starbucks jaja), las idas a la Miguel Alemán a entrevistar prostis. ¡Neta los amo generación! Me da un poco de tristeza que empezamos con todo y al final no cerráramos igual, pero supongo que son cosas de la vida, que no siempre es color de rosa. Al final igual creo que somos unos fregones.

Los viajes dentro de la Ibero son otras de las vivencias que nunca olvidaré. Cinco Interdeportivos (Guadalajara, Guatemala, Puebla, León y D.F.), dos compitiendo, uno subiendo al podio como debutante, dos de prensa y uno como cronista de radio. "Las mejores semanas de cada semestre son las de los Inters"-siempre afirmé, y hoy que ya salí sostengo mi declaración.
Dos inters culturales (Puebla y Tijuana), donde incluso hice amigos que ya me recibieron en sus casas en otra ciudad y a los que espero que vengan pronto a León. Amigos de una semana, para toda la vida. También gracias a los interculturales e Interdeportivos conocí a más personas de mi propia delegación. Con algunas entablé una grandiosa amistad y aún recordamos con añoranza nuestros días de Inter.

Los viajes a Morelia también fueron inolvidables, todos y cada uno de ellos. En el primero yo ni siquiera tomaba... en los demás mejor ni les cuento. Pero eso si, en todos me metí al cine, no como algunos que nada más iban de borrachotes. La señora de 22 años... sin ir al antro, Mario con sed, Gabriel con ganas de ir al baño y su cuarto no abría, Grande contando chistes de santos, Daniela y Cristina con su foto de Gael García con el zoom hasta adelante... y sin Gael García, Manolo comiendo cables en el turibus, las visitas guiadas por el ahijao'.

El viaje de prácticas al D.F. donde Curre le cuestionaba incesantemente a Wendy que cómo podía estar llorando, si tenía unos calcetines tan bonitos, donde compramos nuestros emblemáticos muñequitos de Elmo y Lucas y donde se dio una noche de copas, una noche loca (diría María Conchita Alonso), llena de lanchas, niñas y bolsas robadas (no diré más). Del viaje a Colima ni se querían acordar ¿verdad?

Mi intercambio a Buenos Aires, que se dio gracias a la Ibero. Boludos, parces, chamos, frenchis, alemanes, hermanitos de Entis, todos me cambiaron la vida en seis meses. Mejor ni le empiezo, porque voy a terminar escribiendo una Biblia sobre ustedes. Sólo sepan que los extraño y que fueron una parte muy importante de mi carrera, en crecimiento personal, en aprendizaje y también en diversión. Pronto nos veremos.

Hago memoria y los recuerdos brincan a borbotones. Mi intento por escribir los sucesos y narrarlos de forma organizada aquí muere:

Las fiestas, los entrenamientos, las cenas, las juntas para hacer trabajos, las juntas para hacernos weyes, los talleres artísticos, los días de grabación, las desveladas mortales en finales, las desveladas mortales en fiestas y reuniones, los juegos de cartas en el snack, las pláticas y conferencias, los toquines, la hora de MaMa, la mesa rota en la obra de teatro, las exposiciones y presentaciones finales. Los problemas personales, las mentadas de madre en buen plan, las amistades fracturadas, las disculpas sinceras, los reencuentros, las charlas de amigos, la escucha, los consejos, las palabras reconfortantes que todos necesitamos. Las huelgas en clase, las ARRI que pagamos y nunca repusieron, los amigos que valen mil, las ARUS que valen pa' pura madre (pero donde conoces gente bien chévere), las clases que si sirvieron, las sesiones de fotos, las asquerosidades, los videos en clase, las copias de Perelman, el Atlético Bla Bla Bla, los dibujos de Nacho, los Beauty Boys, Heineken, Heineken. El servicio social, las pintas por ir a conciertos, las pintas por ir a no hacer nada, las dormidas en clase de 7... y de 9, y de 11, y de 1, los puffs de la biblioteca. El inicio de relaciones noviazgales, las frases graciosas en las libretas, los kilos que todos subimos, las ojeras, las frases de los atunes, Ceballos cantando en la cámara de Hessel, los tics repentinos, los focus groups, las encuestas y las entrevistas a profundidad. La abuelita de Eugenia, las quesadillas que Jessica nunca le pagó a Toño, las maldiciones de Monti, las películas de Guti, los trabajos de Jaime, las visitas de Martha, las tortas de Nacho. Los que se quedan, los que nos vamos, los que ya se fueron, los que nunca se irán... ¿o si? Las rupturas de relaciones de años, las nuevas oportunidades, lo que está por verse, los corazones rotos, los corazones inquebrantables, los recuerdos que no se borran, los fragmentos de mil memorias, los amigos de mis historias (ustedes).

¡Podría escribir un libro entero de mi paso por la Universidad! ¡Nunca acabaría! Como nunca voy a acabar de agradecerles a todos su amistad, su tiempo y los ratos de convivencia. Me los llevo en mi memoria y en mi corazón. Hagan lo que hagan, vivan donde vivan, no se olviden que aquí tienen a un amigo para toda la vida. Sean unos fregones, porque lo fueron en la Universidad y porque la Universidad en la que estudiaron es muy buena (aunque algunos no lo crean). Ustedes hicieron que esta experiencia fuera maravillosa.

Y sin llorar. Nos vemos en enero para la graduación. ¡Y al que falte le rompemos su título! Ahora si ya vamos a ser todos bien seriesitos... Nooooooot! Me despido con una bonita frase que se me ocurrió en un día de inspiración divina: "Yo estudié Comunicación, porque me gusta hacer p3nd3jada$ y quiero que un día me paguen por hacerlas". ¡Así que ya les voy a cobrar eh mijitos! ¡Gracias colegas y no colegas que se toparon en mi camino universitario! Nos estamos viendo en el campo laboral.

PD: Puse esta foto porque según Maye resume toda mi carrera. Creo que tiene razón.

martes, 29 de marzo de 2011

Debate: ¿Está el mundo preparado para una encarnación de Riqui Cuquis y Maye?




Hacía mucho tiempo que no escribía, pero apenas este fin de semana acaba de acontecer una de las peores tragedias de la historia, incluso peor que las que se pueden encontrar en la Biblia. Si no me creen, vean la foto del Riqui Cuquis y lean esto:

En el último viaje escolar nos dirigimos a la ciudad de Guadalajara, para ir al tranquilo festival de cine que se celebra ahí cada año. Como en todos los viajes escolares, Maye terminó más ebria que un costal de vómito fermentado. Sin embargo, en esta ocasión lo lamentaría...

Maye no contaba con que el pervertido del Riqui Cuquis acechaba de cerca. Al entrar al cuarto de hotel, Maye cayó fulminada en su cama, como cae un piano al pavimento desde un segundo piso. Eugenia, su compañera de cuarto, se disponía a dormir y cuidar de ella. No obstante, la maquiavélica mente del degenerado de Riqui Cuquis, trabajaba cual abeja empeñada en chupar todo el néctar de la flor más cercana, y mandó a Eugenia sola a la calle a las 4:00 de la mañana, para él "cuidar de Maye". Fuentes confiables informan que se desabotonó la camisa mientras pronunció esto. (Osea que el maniático sexual estaba muy preocupado por la seguridad de Maye, pero la de Eugenia le importó dos pepitas de calabaza).

Con Eugenia fuera del cuarto, Riqui Cuquis cerró la puerta y se dedicó a abusar de la pequeña alcohólica empedernida que yacía inconsciente. Les suplico no me pidan la recreación de los detalles.

Al día siguiente, Maye despertó sin recordar nada (no había gran cosa que pudiera dejar recuerdo alguno) y sin dolor aparente, pero el daño estaba consumado. Riqui Cuquis había plantado la semilla, que si lo permitimos, formará una criatura más fea que sus cachetes y más abominable que su forma de tragar en Chilis.

Por eso los convoco a todos a que asistan al debate que se organizará en "El Refri" de la Ibero, el próximo 28 de abril, donde se tratará esta problemática. No se sabe aún si el moderador será Daniel Huerga o Benedicto XVI.
¿Está el mundo preparado para una encarnación de Maye y Riqui Cuquis? ¿Estamos listos para enfrentar una catástrofe de semejantes dimensiones? ¿Está el mundo listo para recibir el Apocalipsis postmoderno?

De todo corazón opino que el mundo nunca estará preparado para que se sigan propagando los genes que dieron forma al maniático sexual, degenerado, pervertido y cachetón denominado Cuquis, como una epidemia sin fin, a través de la historia de la humanidad (además no es que Maye vaya a mejorarlos mucho).

Si estás de acuerdo en que Maye debe abortar con un arpón deja un comentario con tu aprobación, y asiste con carteles a favor de la raza humana al debate. Gracias por tu comprensión.