Antes de que el siglo XIX terminara, industriales franceses
dieron un gran impulso a la industria curtidora en León mediante nuevos métodos
para curtir cuero para suelas, este nuevo método era conocido como “curtición
al cromo” y la calidad del producto final era muy superior a la que se obtenía
anteriormente. Gracias a este método se establecieron las primeras plantas
curtidoras (tenerías) en Puebla, Jalisco y Guanajuato de la misma magnitud que
las de la capital del país.
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Fig. 1. Pieles
curtidas secándose al sol en “patio de secado”.
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Después de esta tenería pionera, se fue implementando la energía
eléctrica en otros comercios. Muchas de las tenerías, sin embargo, fueron
alojadas en edificaciones con un uso diferente, ya fuera en el interior de
casas habitación, en locales de artesanos y hasta en construcciones anexas en
patios y caballerizas de la casa del dueño de la industria.
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Fig. 2. Estado
actual de la tenería “El Siglo”, ubicada en la calle Julián de Obregón.
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· Máquina de dividir
·
Máquina de raspar
·
Máquina de lustrar
·
Esmeril
·
Cuatro tambores de banda
·
Molino para triturar banda de
escalote
Para cada
artefacto se necesitaba un lugar específico, espaciado y que tuviera desgües y
conexión eléctrica. Los tambores fueron instalados por norteamericanos (Pablo y
Octaviano, sin registro de su apellido), quienes también les daban
mantenimiento. Los norteamericanos debieron contratar a un ayudante, obrero de
Barrio Arriba llamado León Medel, quién pronto adquirió los conocimientos y se
dedicó por su cuenta a reparar y mantener cualquier maquinaría de curtiduría.
“La Hormiga”
(hoy “El Siglo”) fue por mucho tiempo quien marcaba todos los adelantos en la
empresa curtidora de León, dando nuevas dimensiones en su proceso y técnicas
para después, ser adoptadas por las otras tenerías. Además, esta tenería logró
la más elevada cifra de ocupación de
obreros, aun a pesar de contar con la maquinaria más moderna, lo que en muchas
otras fábricas se traducía en menor mano de obra.
Con el tiempo, la
tenería llegó a contar con técnicos y personal de mantenimiento de planta. El
primer técnico fue el señor Monteón Bazzuri y el último Don Daniel Sánchez
La década posterior ocasionó un receso en el avance de la industria,
esto debido a que en 1910 inicia la Revolución, durante la cual, León
se vio directamente afectada,
principalmente
porque el primero de agosto
de 1914, incursionaron en la ciudad Pascual Orozco y
José Pérez Castro incendiando y
saqueando tanto tenerías como talleres, dejando un gran número de muertos. La
economía se vio gravemente afectada y hubo hambre y enfermedades. La
recuperación se dio entre 1918 y 1923, cuando los productos fabricados
empezaron a ser colocados en las ciudades del norte del país; esto gracias a
que fue en esta época cuando se establecen las bases científicas, combinadas
con la tecnología adecuada para alcanzar la calidad y volumen de producción
necesaria para satisfacer a las industrias derivadas de la curtiduría,
principalmente la del calzado.
Ya desde los años veinte el Barrio Arriba se había convertido en el
lugar más poblado por tenerías. En este Barrio encontraron refugio los
curtidores que consolidaron las empresas que levantaron a León en los años más
difíciles de su historia ya que la crisis mundial de 1929 hizo que una vez más
la economía sufriera otra recesión que duró hasta los años treinta.
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Fig. 3. En esta
pintura de Jorge Barajas se muestran procesos característicos de una curtiduría
leonesa hacia 1940.
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En 1942 se fundó la Cámara de la Industria Curtidora, dando solución a
múltiples problemas que se presentaron en su momento: importación de materias
primas, contaminación, escases de agua, etc. Además, gracias a esta, se
introdujeron novedades en cuanto a tecnología y avances en los procesos de
curtido. A través de ella, el gremio curtidor colaboraba con donativos para la
construcción y restauración de templos, hospitales y escuelas del Barrio.
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Fig. 4. Curtidor
trabajando en los tambores de la tenería
“El Siglo”, antes “La Hormiga”.
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La tenería “La
Hormiga” cambió de nombre al cumplir 100 años de continuo funcionamiento, solo
interrumpido, como ya se mencionó anteriormente, en un breve lapso durante la
Revolución. El nuevo nombre, que es por el que actualmente podemos ubicarla es
“El Siglo”, y hasta hoy, sigue el tratado de pieles por el método de cromo en
este lugar.
Actualmente, la industria de la curtiduría y el
calzado es la más importante de la ciudad de León, Gto., estas generan el 86%
del PIB. Además de las ventajas económicas, estas pequeñas picas, tenerías,
fábricas, han ayudado a establecer la identidad de los pobladores leoneses, que
son reconocidos en todo el país y se reconocen a sí mismos en los productos que
crean, en lo olores y colores de las pieles, en los procesos, en la actividad y
convivencia generada en este gremio.




