domingo, 4 de diciembre de 2011

Los recuerdos que no se borran


Ya es domingo en la noche, después de un fin de semana de dos fiestones locos (despedida de Comunicación y boda en Morelia), finalmente me puedo sentar a escribir con calma. Apenas hace dos días fue mi último día como universitario. La verdad aún no lo asimilo bien. No me he dado cuenta de que en enero no voy a entrar a un salón de clases, ni voy a ver a todos mis compañeros que me acompañaron durante cuatro años. Se acabó una etapa increíble de la que nunca pensé que me fuera a encariñar tanto (cuando uno sale de prepa le inculcan el horrible mito de que en la universidad uno ya tiene que ser 100% responsable y ya no se puede divertir).

Me encontré con nuevos amigos. Nuevos mejores amigos. Hoy no me puedo imaginar mi rutina diaria sin convivir con estas personas que hace cinco años ni siquiera sabía que existían. El tiempo corre tan rápido. Y no sólo corre, también pasa por encima de nosotros y deja su huella imborrable. Sin duda la huella de estos nueve semestres fue para bien. Yo que siempre tuve tanto miedo de madurar para no convertirme en alguien aburrido, y ya en enero tengo que empezar a pagar mensualidad. Caray, creo que por fin entendí que madurar no es malo. Ni tampoco significa dejar la diversión de lado. En fin, son demasiadas personas a quien agradecer y demasiadas experiencias inolvidables que dejó mi paso por la Ibero. Tantas que no sé ni por dónde empezar... Aquí va mi intento:

Primero, gracias a mi papá que con muchos esfuerzos pagó mi carrera y me dio todo lo que necesité para cursarla de manera satisfactoria. A cambio di mi mayor esfuerzo y le saqué todo el provecho posible. Gracias a mi mamá y a mis hermanos que aguantaron mis momentos de genio y más de una vez me sacaron de apuros.

Gracias a mi generación. La original, con todas las personas que se fueron quedando en el camino por distintas circunstancias y las que fueron entrando también. Todos sabemos que ha sido la mejor generación que ha tenido la carrera. Éramos imparables: las clases de cantos y juegos (Pedro vestido de Robin, Lubrilub, Gonzala la abuela sin sala), los chistes machistas en clase de Gaby, la bienvenida en el Beat (¡¡¡EN EL BEAT!!!), la clase de Acción Social en casa de Nacho (lunes a las 11 todos tomando), la casi huelga en clase de Adriana porque a fuerzas queríamos hacer el trabajo sobre el club León, el partido de los de primero contra séptimo, la semana de Comunicación con el Mike Sierra, el café con molletes en el snack, la tarea de Gómez Vargas de ir a un Starbucks (esa fue mi primera vez... en el Starbucks jaja), las idas a la Miguel Alemán a entrevistar prostis. ¡Neta los amo generación! Me da un poco de tristeza que empezamos con todo y al final no cerráramos igual, pero supongo que son cosas de la vida, que no siempre es color de rosa. Al final igual creo que somos unos fregones.

Los viajes dentro de la Ibero son otras de las vivencias que nunca olvidaré. Cinco Interdeportivos (Guadalajara, Guatemala, Puebla, León y D.F.), dos compitiendo, uno subiendo al podio como debutante, dos de prensa y uno como cronista de radio. "Las mejores semanas de cada semestre son las de los Inters"-siempre afirmé, y hoy que ya salí sostengo mi declaración.
Dos inters culturales (Puebla y Tijuana), donde incluso hice amigos que ya me recibieron en sus casas en otra ciudad y a los que espero que vengan pronto a León. Amigos de una semana, para toda la vida. También gracias a los interculturales e Interdeportivos conocí a más personas de mi propia delegación. Con algunas entablé una grandiosa amistad y aún recordamos con añoranza nuestros días de Inter.

Los viajes a Morelia también fueron inolvidables, todos y cada uno de ellos. En el primero yo ni siquiera tomaba... en los demás mejor ni les cuento. Pero eso si, en todos me metí al cine, no como algunos que nada más iban de borrachotes. La señora de 22 años... sin ir al antro, Mario con sed, Gabriel con ganas de ir al baño y su cuarto no abría, Grande contando chistes de santos, Daniela y Cristina con su foto de Gael García con el zoom hasta adelante... y sin Gael García, Manolo comiendo cables en el turibus, las visitas guiadas por el ahijao'.

El viaje de prácticas al D.F. donde Curre le cuestionaba incesantemente a Wendy que cómo podía estar llorando, si tenía unos calcetines tan bonitos, donde compramos nuestros emblemáticos muñequitos de Elmo y Lucas y donde se dio una noche de copas, una noche loca (diría María Conchita Alonso), llena de lanchas, niñas y bolsas robadas (no diré más). Del viaje a Colima ni se querían acordar ¿verdad?

Mi intercambio a Buenos Aires, que se dio gracias a la Ibero. Boludos, parces, chamos, frenchis, alemanes, hermanitos de Entis, todos me cambiaron la vida en seis meses. Mejor ni le empiezo, porque voy a terminar escribiendo una Biblia sobre ustedes. Sólo sepan que los extraño y que fueron una parte muy importante de mi carrera, en crecimiento personal, en aprendizaje y también en diversión. Pronto nos veremos.

Hago memoria y los recuerdos brincan a borbotones. Mi intento por escribir los sucesos y narrarlos de forma organizada aquí muere:

Las fiestas, los entrenamientos, las cenas, las juntas para hacer trabajos, las juntas para hacernos weyes, los talleres artísticos, los días de grabación, las desveladas mortales en finales, las desveladas mortales en fiestas y reuniones, los juegos de cartas en el snack, las pláticas y conferencias, los toquines, la hora de MaMa, la mesa rota en la obra de teatro, las exposiciones y presentaciones finales. Los problemas personales, las mentadas de madre en buen plan, las amistades fracturadas, las disculpas sinceras, los reencuentros, las charlas de amigos, la escucha, los consejos, las palabras reconfortantes que todos necesitamos. Las huelgas en clase, las ARRI que pagamos y nunca repusieron, los amigos que valen mil, las ARUS que valen pa' pura madre (pero donde conoces gente bien chévere), las clases que si sirvieron, las sesiones de fotos, las asquerosidades, los videos en clase, las copias de Perelman, el Atlético Bla Bla Bla, los dibujos de Nacho, los Beauty Boys, Heineken, Heineken. El servicio social, las pintas por ir a conciertos, las pintas por ir a no hacer nada, las dormidas en clase de 7... y de 9, y de 11, y de 1, los puffs de la biblioteca. El inicio de relaciones noviazgales, las frases graciosas en las libretas, los kilos que todos subimos, las ojeras, las frases de los atunes, Ceballos cantando en la cámara de Hessel, los tics repentinos, los focus groups, las encuestas y las entrevistas a profundidad. La abuelita de Eugenia, las quesadillas que Jessica nunca le pagó a Toño, las maldiciones de Monti, las películas de Guti, los trabajos de Jaime, las visitas de Martha, las tortas de Nacho. Los que se quedan, los que nos vamos, los que ya se fueron, los que nunca se irán... ¿o si? Las rupturas de relaciones de años, las nuevas oportunidades, lo que está por verse, los corazones rotos, los corazones inquebrantables, los recuerdos que no se borran, los fragmentos de mil memorias, los amigos de mis historias (ustedes).

¡Podría escribir un libro entero de mi paso por la Universidad! ¡Nunca acabaría! Como nunca voy a acabar de agradecerles a todos su amistad, su tiempo y los ratos de convivencia. Me los llevo en mi memoria y en mi corazón. Hagan lo que hagan, vivan donde vivan, no se olviden que aquí tienen a un amigo para toda la vida. Sean unos fregones, porque lo fueron en la Universidad y porque la Universidad en la que estudiaron es muy buena (aunque algunos no lo crean). Ustedes hicieron que esta experiencia fuera maravillosa.

Y sin llorar. Nos vemos en enero para la graduación. ¡Y al que falte le rompemos su título! Ahora si ya vamos a ser todos bien seriesitos... Nooooooot! Me despido con una bonita frase que se me ocurrió en un día de inspiración divina: "Yo estudié Comunicación, porque me gusta hacer p3nd3jada$ y quiero que un día me paguen por hacerlas". ¡Así que ya les voy a cobrar eh mijitos! ¡Gracias colegas y no colegas que se toparon en mi camino universitario! Nos estamos viendo en el campo laboral.

PD: Puse esta foto porque según Maye resume toda mi carrera. Creo que tiene razón.

2 comentarios:

Adivina quien soy jaja dijo...

Cris muchísimas felicidades,no cabe duda que naciste con alas así que no queda más que volar y alto, siempre te lo he dicho tienes todo, eres excelente en lo que haces, escribiendo, grabando, editando y hasta haciendo pende$a$%& jaja todo se te da de manera natural así que no queda mas que festejar en grande, por este capitulo que terminas y por el que apenas comienza, te quiero muchísimo y siempre voy a estar aquí para ti :)

Anónimo dijo...

Nooooooo, suspire y suspire y suspire al leer esto!!! me vas a hacer llorar, como extraño todos esos momentos... te quiero Cristinidad!!!! ojala sigamos compartiendo hartas experiencias!!!!!!!!

WendysSulca