Que friegas nos para el universo a veces...
lunes, 18 de marzo de 2013
domingo, 3 de marzo de 2013
Talihina Sky
"Todo el mundo dice que este lugar es hermoso y que debo estar loco por querer decir adiós. Pero aquí siempre es lo mismo, este pueblo me da lástima y partiré en cuanto pueda volar". Kings Of Leon
A veces no son los lugares de lo que uno está cansado. A veces son las situaciones. Los recuerdos que evidencian que todo fue perfecto alguna vez no dejan de torturarme. ¿En serio partir era la única solución?
La vida no siempre se presenta como la esperamos. Existen momentos difíciles, cuando la soledad se convierte en nuestra única compañía. La soledad brinda silencio, y el silencio induce a la reflexión. La soledad no es mala, sólo es difícil. Más difícil aún cuando creímos que no volveríamos a estar solos…
Tarde o temprano llega la tormenta, provocando estragos y destrucción a su paso. Sin embargo, la tormenta misma brinda la posibilidad de que nuevos frutos nazcan. La tormenta provoca el florecer de los campos. La tormenta acarrea a las nubes que nos permiten presenciar atardeceres esplendorosos, en un cielo que siempre se pinta diferente. La tormenta no es mala, la tormenta es necesaria. Sólo hay que saber resguardarse de ella mientras azota en nuestros techos. El problema es que a mí me agarró a la intemperie, descobijado.
No importa que la vista se nuble, el camino se pierda o la dirección a seguir resulte confusa. La tormenta en algún momento cesará. Espero poder resistir…
El Sol siempre se pone frente a nosotros, coloreando un lienzo que alimenta nuestras ilusiones, antes de que la noche nos envuelva. Dibujando un fragmento de esperanza, para sobrellevar el momento de oscuridad. En mi cabeza habitan cientos de pensamientos. Me flagelan miles de sentimientos. No sé cuál es el sendero a seguir. ¿Llegaré a ver el atardecer después de la tormenta? ¿Sabré caminar en la dirección correcta? ¿Seguiremos en el mismo camino cuando concluya la tempestad? ¿Querremos seguir en el mismo camino? Porque ya no sé ni qué quiero. Sé como me gustaría sentirme, y sé que contigo lo hice, pero eso fue antes de la tormenta, y la tormenta siempre modifica el paisaje.
Hoy estoy solo, cansado y triste. Cegado y sin techo bajo la lluvia. Caminaré lo mejor que pueda, en dirección a la luz. Cerrando los ojos por momentos, visualizando en mi mente el atardecer que quiero ver. Esperando que cuando los abra, no se esfume la ilusión. Esperando que cuando los abra, no sea sólo un espejismo.
A pesar de todo, tengo fe. Estoy seguro de que veremos el atardecer, aunque tal vez nuestro destino sea caminar por veredas separadas. A pesar de todo, tengo fe. Lo que no te mata te vuelve más fuerte. Si la tormenta no me aniquila, borrará las heridas del pasado, crecerá pasto en el lodo. A pesar de todo, tengo fe. Si nuestro destino era sobrevivir a la tormenta, así será. Si nuestro destino era presenciar juntos el atardecer, así será...
Después de todo, lo único que no podemos cambiar es que la vida se va sin esperar.
Después de todo, lo único que no podemos cambiar es que la vida se va sin preguntar.
Life goes by on a Talihina sky.
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