El otro día venía caminando de regreso de la escuela, sumido en mis pensamientos, asociando cosas que habían ocurrido, y al final llegué a una teoría (creo que tengo que dejar de jugar tanto Sudoku): ¿Será que todo lo que hace una persona se puede comprobar matemáticamente? Es decir, cuando una persona recibe un estímulo externo, hay una gama de opciones con las que esa persona puede reaccionar. Cada opción tiene cierto grado de probabilidad, mayor o menor, pero finalmente sólo reacciona de una forma en ese instante. Esa probabilidad escogida ¿podría ser calculable?
Si todo lo que ha vivido esa persona, todas sus neuronas y sus genes, el estado de ánimo en el que se encuentra, todas las reacciones que ha tenido frente al mismo estímulo, y el mismo estímulo exterior que recibe, pudieran convertirse en números para formar una ecuación, ¿darían como resultado la reacción? Si se hiciera esa operación correctamente, y después se aplicara el estímulo, ¿la persona reaccionaría tal como lo dictó el resultado?
Voy a tratar de ser más claro, usando el ejemplo que ocurrió y que me hizo pensar en esto (si de plano ya tengo que dejar el Sudoku, me avisan).
En la residencia tengo un compañero al que le decimos Jonás (porque se parece a Nick Jonas), una compañera que se llama Gilda, que es muy amiga de Jonás, otro que se llama Carlos, la novia de Carlos que se llama Selva, y un compañero venezolano que se llama René y está completamente chiflado. Un día a la hora de la cena, Jonás formuló una pregunta (no recuerdo cuál era). Lo que obtuvo por respuesta fue un contundente:
-¿Y eso a ti qué te importa? -de parte de René, quien acto seguido se levantó para ir al mostrador de la cocina por su cena.
René y Jonás son amigos y no estaban peleados ni nada en absoluto. Mientras René no estaba, Carlos y Selva sacaron sus conclusiones del suceso recién ocurrido:
-De seguro a René le gusta Gilda y como está celoso, porque Jonás se la pasa con ella, le respondió así.
Yo puse cara de Whaaaaat?, René regresó con su plato y Carlos y Selva seguían cuchicheando. René que alcanzó a escuchar algo me dijo:
-Así son estos dos, siempre sacando sus teorías.
Mientras tanto, yo pensaba: "René respondió eso porque le nació decirlo. Se le ocurrió y no lo pensó, sólo lo dijo y ya. René está loco (pero ah como me hace reír y como me cae bien)."
Ahora regresado a mi teoría. Entonces con las personas "normales" ¿es más fácil predecir lo que harían? A las personas como René, que hacen cosas porque sí, ¿se les puede convertir en ecuaciones?
¿Por qué me dijo que vaciara choco milk en polvo por la mesa, después se agachó a la altura de ésta, abrió la boca y me dijo que le soplara todo el chocolate, que se lo iba a comer? ¿Por qué cuando soplé el chocolate de verdad movió la cabeza y la boca como si se lo pudiera tragar todo, cuando todos, incluido él, sabíamos que le iba a entrar más a los ojos y a la chamarra que a la boca?
¿Por qué le mandó una carta de amenaza a Gilda por abajo de su puerta, a las tres de la mañana, donde le advertía que debía bajar con su "arma de plumas" en la mañana, porque se iban a dar un agarrón de almohadazos en la cocina?
¿Por qué cuando entró ayer a la residencia, mientras hablábamos de él y comenzamos a aplaudir, gritó: "¡Vaya! ¡Hasta que al fin aplauden!"?
¿Por qué tiró las llaves de Noelia (una compañera de Tucumán) al fuego ayer en la noche y las pudo sacar hasta que ya estaban derretidas?
¿Qué posibilidades había de que él hiciera todo esto? ¿Había una ecuación prediseñada, donde ya estaba escrito que todo eso iba a pasar?
Obviamente no sé la respuesta, gracias a Dios no soy ingeniero. Sólo sé que si mi vida está (o estuviera) regida por números y ecuaciones, a mi me gustaría ser una de esas operaciones con millones de probabilidades, y que al final, la opción más improbable, la que ni siquiera se tomó en cuenta, sea el resultado. Me gustaría ser impredecible, hacer las cosas porque sí, no ser para nada calculable.
Creo que ese tipo de cuestiones son las que le dan sabor a la vida. Las que nos permiten reír a carcajadas en el piso, las que nunca imaginamos posibles. Las que no se pueden creer.
¡Ya me voy a jugar Sudoku! Saludos a todos mis amigos de Entis que me hacen la vida impredecible, a todos los que no me entendieron ni un carajo, y a mis mexicanos, que vaya que los extraño.
PD: A todos los que les mandé el link, era para que leyeran el post de Córdoba, esto se me ocurrió y lo escribí, pero no estaba nada planeado (¡Yeah, ya soy rete impredecible! ¡Yupiiiii!). Lean el de Córdoba también. ¡Saludos!

4 comentarios:
Mi teoría es que te pasarías la vida entera tratando de tipificar y enumerar las posibles reacciones en cada contexto diferente y para cada persona; y que no resultaría muy preciso. Si...definitivamente tenés que dejar el Sudoku...y dejar de analizar los comportamientos de René porque son inexplicables!! ja.
Noe: René, me podés decir por qué tiraste las llaves?.
René: Estaba pensando en tirarlas o no, y bueno, las tiré!.
Ah!, claro...ahora entiendo! =S
....la tucumana!.
Ja demonios..si tuve tiempo de leerlo..carajo...sólo dire algo...cuando uno se propone ser impredecible deja de serlo..no ante lo demás sino con él mismo. Gracias a Dios el leer mentes solo es para algunos afortunados como yo...los demás pueden seguir pensando que la gente es impredecible, cuando en realidad yo sé..porque Aquaman me lo dijo....que no lo son.
Bueno como esto sólo tuvo sentido para mi...ahora si puedo decir mi teoría...yo estoy de acuerdo con Carlos y la Candona..que diga Selva. Y que tu deberías de volver al ajedrez...sólo hay algo mas ñoño..que el ajedrez..y es el sudoku...en ese si soy buena!!!! ja se le quiere Cristina!!!
Ya hay que dejar las drogas wey!!!
Hermano... me gusto la estructura de tu post.... Pero definitivamente tienes q dejar el Sudoku!!! (O lo que sea q t estés metiendo!!!!) Jajajaja, besos!!!
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