Wey, que pinche perra injusta es la vida.
A veces no sé si en serio todo lo que ha pasado llegará a valer la pena, incluso si todos llegáramos a ser felices y a vivir nuestra vida como él vivió la suya. Para todo hay un límite, y ese límite; concordarás conmigo, ya se pasó desde hace mucho.
Hoy lloré. Lloré como hacía mucho no lloraba. Lloré de tristeza, lloré de enojo, lloré de impotencia. ¿Por qué tiene que sufrir así? ¿Por qué no puede descansar?
Sé que se puede aprender mucho de esto, y creo que es lo menos que podríamos hacer. El verlo hoy así, sin poder abrir bien los ojos, respirando con mucha dificultad, y más delgado que nunca; esquelético, me hizo querer gritarle que no importaba. Hacerle entender de cualquier forma que él ya había sido feliz, y que nada le podía quitar eso que ya había tenido. Que nada, jamás, le iba a arrancar eso que ya había sido y fue dutrante toda su vida: un modelo a seguir.
Ya nada puede evitar que nosotros lo recordemos y lo queramos por siempre. Nada va a evitar que queramos ser como él, y nada va a impedir que nosotros sigamos acompañándolo, hasta el día que la vida deje de ser la perra injusta que ha sido.
Doy gracias todos los días por la familia que tenemos, wey. Porque siempre estamos unidos y todos nos apreciamos. Doy gracias de que la lista de adjetivos positivos para calificar a mi abuelo es interminable. Doy gracias de que soy honesto, alegre, cariñoso y sencillo como él. Doy gracias de que sé que yo podría ser más trabajador y más humilde, casi hasta alcanzar la perseverancia y la humildad de mi abuelo.
Doy gracias también, porque conozco a la persona más fuerte del mundo: mi abuela.
Por último, doy gracias porque gracias a estas dos maravillosas personas, tuve la infancia más feliz que alguien pueda tener, y aprendí las bases para seguir siendo feliz durante el resto de mi vida.
Que feo que la vida tenga que ser una pinche perra injusta, para que nosotros nos demos cuenta de esto. Que bello saber que nuestros problemas son puras tonterías, que se pueden resolver.
Que magnífico que tengamos a los mejores abuelos del mundo, y que les podamos decir: "Aqui estoy, siempre al pendiente. Los admiro mucho, y los quiero más..."
Son lo mejor abuelos, fueron los más felices... y nada ni nadie les puede arrebatar eso.

3 comentarios:
macus pos no tengo nada mas que decirles que lo siento mucho y que aqui estamos los amigos para lo que se ofresca...
su abuelo ya paso a mejor vida... ya esta descansando y no esta sufriendo... echenle ganas y apoyen mucho a sus papas como a su abuela
ANIMO
Pues si, muchisimas gracias Memin, de verdad se aprecia.
Después de todo la vida no fue tan injusta hoy 8 de abril, que murió, como lo estaba siendo 2 dias antes.
Le doy gracias a Dios porque murio tranquilo, durmiendo en su cama, y porque todos nos pudimos despedir.
Y pues a apoyar a mi abuela canijos!
Que ondas Macu, oye, creo que ya pasó algo de tiempo. Pero te hago saber que estoy contigo.
Que buena reflexión de la vida haces y gracias por compartirnos tus sentimientos.
Te mando un abrazo.
Tito
Publicar un comentario