Había una vez un conductor, que iba conduciendo (se los juro), en una carretera de las afueras de la ciudad, pero lo venía haciendo de manera incorrecta, por lo que el oficial de tránsito lo detuvo.
-Señor, soplele, voy a tener que hacerle una prueba de aliento, para ver si está en estado de ebriedad.
-Lo siento muchísimo, señor oficial -se disculpa correctísimamente el sujeto- pero padezco una infección en el sistema respiratorio, que me ocasionaría ataques mortales de tos con cualquier soplido.
-Entonces vamos a tener que hacerle pruebas de sangre. -Sugirió el oficial.
-Disculpeme de nuevo, oficial -se volvió a resistir el conductor- pero padezco de una terrible enfermedad cutánea, que una pinchadura de cualquier tipo, provocaría una hemorrogia desastrosa e incontenible.
-Bueno, en ese caso, le tomaremos una muestra de orina. -Insistió el oficial.
-Imposible señor -volvió a rebatir el sujeto en perfecta terminología médica- padezco de una insuficiencia en la vejiga, por lo que mis cantidades y horas de micción en el día, están rigurosamente calculadas, y modificarlas me causaría graves transtornos en mi sistema excretor.
-Ya que no puedo hacerle todas esas pruebas, le voy a pedir de favor que camine sobre esa línea blanca. -Se negó a rendirse el policía.
-Me va a tener que disculpar oficial, pero eso tampoco puedo hacerlo. -Dijo el sujeto.
-¡¿Y ahora por qué demonios no puede?! -Estalló el oficial.
-¡Pos porque vengo bien pedo! -Respondio el sujeto.
Jajajajajajajajajajajajajajajaja

1 comentario:
jajaja no mames,como me rei pensando en toby, mamaste poniendo esa foto. Tengo ganas de algoo, algo que no se lo que eeees, algo asi como asi, algo dificil de encontrar, dificil de tener, jajaja, que buena rola we, escuchala, se llama ganas del grupo musica, instrumentos y sexo.
Publicar un comentario